sábado, 16 de diciembre de 2017

Morlaco Beer Labrit

MARCA: Morlaco Beer
MODELO: Morlaco Beer Labrit
ESTILO: IPA de trigo (5'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Labrit es el nombre del emblemático frontón de pelota vasca pamplonés, también conocido como La Bombonera, que ha sido sede en múltiples ocasiones de importantes partidos de este deporte tan popular en Euskadi y Navarra, y también es el nombre que han elegido los muchachos de Morlaco Beer para una de sus cervezas. La primera vez que la probé no era fácil de encuadrarla en un estilo concreto, así que la metí en el cajón de sastre que son las Wheat Ale... con la nueva receta ideada por Akui parece que entraría dentro de lo que se denominan White IPA, es decir IPA de trigo.

Al servirla muestra un aspecto bastante similar al de una Wit, con un líquido de color dorado brillante de turbidez considerable, pero sin llegar a la de una Weizen. Se forma una cantidad bastante escasa de espuma blanca, con una burbuja fina, quedando un anillo pegado al vidrio. El aroma es potente y directo, con una buena ración de lúpulo americano que aporta frescas notas tropicales, herbales y ligeramente resinosas. El fondo es de malta dulce, grano crudo, suave cereal e intensos recuerdos de caramelo de limón, algo de pomelo y lima, y un toque de miel. Es muy agradable, con una acidez apagada por la malta que la hace refrescante pero evita la monotonía que puede dar un exceso de cítricos.

En boca es mucho más ácida de lo que esperaba, con una entrada cargada de limón, lima, trigo crudo y pomelo desde el primer momento. El paso por boca es ligero, y a medida que avanza se potencia la acidez y se suman notas de hierba, manzana verde, quizá algo de pino y un punto de sidral. Final largo, muy refrescante, con suave cáscara de limón, un soplo de especia picante, ligeramente salado. Regusto largo, mantiene el frescor y pide otro trago. Es una cerveza relativamente sencilla, aunque en realidad combina muy bien sus tres elementos fundamentales: dulzor de la malta, cítricos del trigo y lúpulo americano. Repetiría encantando, aunque posiblemente la reserve para fechas más calurosas.

NOTA:

domingo, 10 de diciembre de 2017

Franconia

Este año ha sido un poco complicado laboralmente, y no he tenido más remedio que retrasar las vacaciones a finales de octubre, fechas incompatibles con la disponibilidad de mi acompañante más habitual. Así, aproveché para hacer un viaje de temática cervecil y, teniendo en cuenta que mi amigo Miguel Ángel sigue por allá, tomé la decisión de repetir la visita a Munich y de paso explorar Franconia. Además tuve la suerte de que al viaje se pudo sumar mi padre, con el que hacía ya muchos años que no disfrutaba de unas vacaciones, y juntos embarcamos a tierras bávaras.

Tras pasar 3 días en Munich fuimos a Franconia, región que desde hace tiempo tenía muchas ganas de conocer y que, por si alguien no lo sabe, es la región del mundo con más cerveceras por habitante. Nuestro primer destino fue Núremberg, una preciosa ciudad medieval aunque reconstruida casi desde sus cimientos tras el final de la II Guerra Mundial. La cerveza de los bares de esta ciudad no tiene nada que ver con la que se encuentra en Munich sino que predominan marcas como Tucher y Spalter, aunque ocasionalmente uno se puede topar con algún grifo de Augustiner. En los supermercados se ven multitud de marcas franconas, la mayoría totalmente desconocidas para mí, aunque no cogí ninguna porque tenía previsto visitar una de las mejores tiendas de bebida de Núremberg: Landbierparadies.

Este comercio se encuentra a escasos 10 minutos andando al Sur de la estación central de Núremberg, y se trata de un local relativamente grande abarrotado de cajas de plástico con botellas de cerveza de marcas de Franconia, y que seguramente abarcarán más de 100 fábricas distintas. También se pueden comprar vasos y jarras de dichas cerveceras, además de algunos licores locales. Los precios son los habituales de las tiendas no turísticas de Baviera, alrededor de 0'8 euros la botella de medio litro, aunque las escasas referencias artesanales creo que eran bastante más caras. En cuanto a la atención, a pesar de que el dueño sólo habla alemán estuvo muy dispuesto a la hora de recomendarme cervezas entre ese interminable arsenal.

Otro local de Núremberg del que también quiero hablar es Altstadthof Brauerei, localizado en pleno centro histórico. Esta fábrica y cervecería fue la primera en recuperar un estilo de cerveza tradicional de la ciudad, las Rotbier, cervezas de baja fermentación y color rojizo cuyos orígenes se remontan a la Edad Media. Allí paramos a descansar al final de un largo día y pudimos disfrutar de una jarra de su sabrosa cerveza por alrededor de 3 euros, si no recuerdo mal, en un ambiente tranquilo y relajado (excepto para la camarera, sólo una para atender alrededor de 40 personas). Ofrecían además la posibilidad de llevarse botellas de 1 litro de distintas variedades para beber en domicilio, además a un precio muy ajustado.

Evidentemente, estando a menos de una hora en tren no nos ibamos a quedar sin ir a Bamberg, ciudad de gran importancia por haber sido su conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993, y además hogar de un estilo de cerveza muy peculiar que ya ha pasado en varias ocasiones por el blog: las Rauchbier. Yo llevaba mucho tiempo queriendo visitarla y la verdad es que no me decepcionó ni a nivel cervecil ni tampoco arquitectónico aunque, a diferencia de Núremberg, la vi demasiado preparada para el turismo y le quitaba un poco de autenticidad.

A diferencia de lo que esperaba, las Rauchbier no se veían por todas partes sino que había que buscarlas un poco. Por suerte yo sabía perfectamente donde buscar, y al primer sitio que fuimos a hacer un descanso fue a la mítica cervecería Schlenkerla. El sitio es un auténtico laberinto y a veces resultaba difícil saber donde meterse, pero la cerveza... no exagero si digo que la Märzen de Schlenkerla tirada por gravedad desde barrica de madera es una de las 10 mejores cervezas de mi vida. También hay una pequeña tienda dentro del local donde comprar sus diferentes variedades a un precio bastante razonable, aunque hay que tener en cuenta que varias de ellas sólo se venden en una época determinada del año. Yo iba con la esperanza de poder coger alguna botella de su novedad, Fastenbier, pero no hubo suerte...

Para comer decidimos seguir los consejos de Rubén y Iñaki, que recomendaron salir de la parte turística e ir a otra de las cervecerías clásicas de Bamberg: Spezial. La verdad es que fue todo un acierto y, a pesar de que pedimos comida casi a ciegas por no ser capaces de entender la mayor parte de las palabras de la carta, disfrutamos una barbaridad. El local además era muy tranquilo, sin un solo ruido. En cuanto a la cerveza de esta fábrica, también me pareció excelente, quizá algo más delicada que la de Schlenkerla y con un ahumado menos intenso. Yo sigo prefiriendo esta última, pero no me resultaría raro que haya quienes sean más partidarios de Spezial.

A grandes rasgos esto sería la parte relacionada con la cerveza de las divertidas vacaciones que pasamos en Baviera. Para terminar la reseña voy a dejar una lista de las referencias que más me gustaron del viaje, en orden alfabético y no de preferencia:

- Aecht Schlenkerla Rauchbier Märzen (barrica de madera).
- Augustinerbräu Dunkel (grifo). 
- Hetzelsdorfer Fränkisches Vollbier (botella)
- Hofbräu Original (grifo).
- Hofbräu Winterzwickl (botella). 
- Leupser Dunkel (botella).
- Scheyern Kloster-Export Dunkel (botella).
- Schleicher Rauchbier (botella).
- Spezial Märzen (grifo y botella)
- Tegernseer Hell (botella)

domingo, 19 de noviembre de 2017

Neder Kellerbier

MARCA: Neder
MODELO: Neder Kellerbier
ESTILO: Kellerbier (4'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Otra de las cervezas que probé durante mi estancia en Franconia fue esta de la Brauerei Neder, comprada al azar en Landbierparadies. Se trata de una fábrica fundada en 1554 en Forchheim, una ciudad de 30.000 habitantes entre Bamberg y Núremberg. En 1882 fue comprada por Sebastian Neder, y en la actualidad está bajo la dirección de su bisnieto Hilmar Neder, su tataranieta Astrid Neder-Haub, y cuentan con Rainer Kalb como maestro cervecero. Elaboran en 10 cervezas distintas que abarcan gran número de estilos clásicos diferentes, entre ellas esta Kellerbier.

De color dorado mate, es bastante cristalina, algo poco habitual en este estilo. Escasas y perezosas burbujas de gas alimentan una capa de espuma blanca poco duradera, que en varios minutos se reduce a un anillo adherido al vidrio. El aroma es de intensidad media/baja, y consiste en una mezcla de malta dulce, mantequilla (¿diacetilo?), grano y más suave masa de pan, envueltas en frutas maduras como manzana asada, membrillo y algo de pera, quedando los dos grupos al mismo nivel. Se detecta además un potente aroma de miel, y leves notas de lúpulo floral, consiguiendo un conjunto delicado pero muy agradable.

El sabor es claramente más potente, aunque la complejidad es limitada. Arranca con mucha malta, cereal sin tostar y algo de levadura. La textura es densa, aunque algo aliviada por la carbonatación que pica en la lengua. En seguida se suben al carro frutas como las descritas en el aroma, para concluir en un final de amargor medio con un toque cítrico apagado, algo de especia picante, un mínimo punto de alcohol y un recuerdo como de granero que nos puede dar la pista del estilo al que pertenece esta cerveza. Es una cerveza rica y se bebe con facilidad, pero la verdad es que ni encaja del todo con las Kellerbier ni me ha acabado de entusiasmar. No creo que sea como para buscarla, en mi opinión en Franconia hay infinitas opciones mejores.

NOTA:
 

domingo, 12 de noviembre de 2017

Spezial Rauchbier Lager

MARCA: Spezial
MODELO: Spezial Rauchbier Lager 
ESTILO: Dunkel Lager ahumada (4'7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Fundada en 1536 por Linhard Grosskopf en Bamberg, hogar de las Rauchbier, Spezial es, junto con Schlenkerla, una de las fábricas más populares centradas en este estilo. Antes de visitar esta ciudad ya contaba con la recomendación de dos miembros de La Cofradía del Lúpulo de comer en el restaurante de esta marca (gran decisión, sin duda), y después de disfrutar allí de sus fantásticas cervezas decidí comprar una botella para poderla beber con calma en el apartamento que había alquilado en Núremberg. A pesar de que son 5 las variedades que elaboran yo sólo pude encontrar su Lager, y es la que voy a reseñar hoy.

Es de color pardo rojizo, anaranjada, bastante transparente, recubierta por una espuma blanca de burbuja fina con una retención considerable. El aroma es intenso pero sin saturar, comienza con malta tostada y algo de fruta madura como ciruelas o manzana asada. Envuelve el conjunto una carga potente de caramelo que se funde con un ahumado algo dulce, cálido, que recuerda al de la salsa barbacoa. Tiene además un punto especiado que refuerza esta sugestión.

En boca es similar, y gracias a esta tendencia al dulce y su textura cremosa queda una cerveza muy redonda. La entrada es de malta tostada, grano, pan negro, algo de bizcocho, y más suaves frutas oscuras y notas de azúcar moreno. Fondo de caramelo, nuevamente se fusiona con el humo, que es sin duda la nota dominante a medida que avanza el trago. Final de amargor leve, dominado por el dulce ahumado, con un leve carácter cítrico y algún deje de hierba y especias. Una cerveza fantástica, fuertemente ahumada, no tan extrema como Schlenkerla pero me atrevería a decir que más fina y equilibrada. Obligatoria para los amantes de las cervezas de este estilo, y recomendada para quienes las elaboraciones de Schlenkerla se les hacen cuesta arriba por su pesadez.

NOTA:

domingo, 5 de noviembre de 2017

Morlaco Beer Estafeta

MARCA: Morlaco Beer
MODELO: Morlaco Beer Estafeta
ESTILO: Russian Imperial Stout con regaliz y avena(8'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Tras bastante tiempo con Naparbier como los únicos representantes de la fabricación de cerveza en Navarra, entre el 2012 y el 2014 se crearon varias fábricas de cerveza en esta Comunidad: Sesma Brewing, Txikita y Morlaco. Esta última fue fundada por 3 treintañeros, Asier, Borja y David, ingenieros de profesión y apasionados de la cerveza de vocación, quienes decidieron compatibilizar su actividad laboral con la elaboración de esta bebida. Para encontrar sus recetas se inspiraron en lo conocido durante el tiempo que habían pasado trabajando en el extranjero. Una vez conseguidas las características que buscaban sólo faltaba una imagen para la marca, así que decidieron emplear elementos que pudiesen identificar la ciudad de Pamplona: el toro, el pañuelico y la txapela. La expansión de esta marca por la Comunidad Foral ha sido fugaz, y ya nos hemos acostumbrado a ver sus botellas tanto en diferentes comercios como en eventos diversos. Además recientemente se ha sumado al equipo, como nuevo maestro cervecero Akui, de Akui Garagardo, sin duda una incorporación provechosa.

La cerveza que comento hoy se trata de una Imperial Stout con regaliz y avena que lleva el nombre de una de las calles más famosas por las que transcurre el encierro: Estafeta. La he tomado en diversas ocasiones, y siempre me había parecido una de sus mejores cervezas, pero esta ha sido la primera vez que la pruebo tras el cambio de receta. En copa pinta estupenda, exhibe un color negro como la pez, totalmente opaco, y con una gran cantidad de espuma beige marronácea, de aspecto cremoso y muy resistente, manteniendo siempre un mínimo de un dedo de grosor. Su aroma es muy interesante, y combina potencia y complejidad. Lo que más llama la atención es la gran cantidad de torrefacto, con intensas notas de café espresso y un marcado ahumado que casi se acerca al propio de las Rauchbier, sobre una base de regaliz negro, sirope de caramelo, cacao y pan integral, consiguiendo un conjunto de dulzor muy limitado. El lúpulo juega un papel secundario, como corresponde al estilo, pero se intuyen unas leves notas herbales y cítricas que casan a la perfección con el resto de matices.

El cambio de receta se hace más evidente en boca, ha desaparecido ese dulzor que había en la anterior y el grano tostado se despliega en todo su esplendor, emulando a lo detectado al olfato. Entrada de malta muy tostada, cereal oscuro y frutos secos, invadida al instante por el torrefacto, que seca la boca y la inunda de café, regaliz y humo. Cuerpo medio-alto, el paso por boca es sedoso gracias a la avena, que además modera bastante la dureza del grano. Hacia el final se suma cacao en polvo, que se introduce poco a poco, antes de derivar en un final de amargor marcado, de nuevo con café, regaliz negro, cacao, lúpulo cítrico y herbal que se agarra a los lados de la boca, y un agradable calor alcohólico que se intuye en la garganta y se nota en el estómago. Otro acierto de esta fábrica, una Imperial Stout cañera por la gran cantidad de torrefacto pero perfectamente controlada, a mitad de camino entre referencias clásicas y bombas de alcohol estadounidenses. No sólo mejora la anterior Estafeta, que ya era buena, sino que la pone entre las mejores referencias nacionales de este estilo y además a un precio muy competitivo.
NOTA:
 

jueves, 2 de noviembre de 2017

Leupser Dunkel

MARCA: Leupser
MODELO: Leupser Dunkel
ESTILO: Dunkel Lager (4'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: La cantidad de referencias franconas totalmente desconocidas para mí que me encontré al visitar Landbierparadies de Núremberg durante mis vacaciones en Baviera hizo que me resultase imprescindible solicitar la asistencia del amable (aunque monóglota) dependiente, y esta fue una de sus recomendaciones. Se trata de la Dunkel de Gradl, una fábrica cuya historia se remonta a finales del siglo XVII, emplazada en Pegnitz, un pueblo de unos 15.000 habitantes localizado al Norte de Franconia.

Al no tener disponible en el apartamento una jarra alemana, que es donde habría preferido disfrutar de esta cerveza, la serví en copa, pudiendo apreciar un líquido de color granate, cristalino, ligeramente anaranjado al trasluz. La carbonatación es escasa y pausada, y alimenta una membrana de espuma grisácea de burbuja microscópica. El aroma es muy denso y penetrante, aunque no tan centrado en el dulce como sucede en otros estilos. Tiene un tostado muy marcado, con cereal, almendras asadas, leves recuerdos de grano de café e incluso flirteando con el ahumado, aunque también tiene bastante caramelo y de esa forma compensa la sequedad. Acaba de redondear el lúpulo, cítrico, herbal y ligeramente terroso.

En boca tampoco es nada sencilla y está repleta de sabor, con tanta carga de tostados como sugería su aroma pero mucho menos caramelo. La entrada está dominada por la malta, de dulzor muy limitado, con almendra tostada, intenso cacao y pan de centeno, quedando muy de fondo algo de toffee, lo justo para mantener la estructura. El paso por boca es ligero, y a medida que avanza se suma un toque de cítrico y hierba que refuerza la sensación de sequedad. Final de amargor marcado, con lúpulo noble alemán, cacao suave, grano tostado y leves trazas de humo y café. Me ha encantado, es delicada pero compleja, fácil de beber y a la vez tan interesante como para hacerlo con atención. Repetiría cada día.

NOTA:

domingo, 29 de octubre de 2017

Morlaco Beer Navarrería

MARCA: Morlaco Beer
MODELO: Morlaco Beer Navarrería
ESTILO: American Pale Ale (5'6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Desde la primera vez que probé las cervezas de Morlaco allá por el 2014 ha habido muchos cambios en esta marca, tanto a nivel de recetas como de imagen. Uno de los últimos fue la incorporación como maestro cervecero de Akui, un italiano afincado en Pamplona con una larga trayectoria en la elaboración de cerveza, tanto en domicilio como más recientemente de forma profesional con su marca Akui. De hecho, fue él quien me regaló algunas botellas de las nuevas hornadas para que las probase, y hoy comento la primera que he abierto: Navarrería. Esta cerveza debe su nombre a uno de los burgos que conformaban la ciudad de Pamplona en la Alta Edad Media, y a la vez hace alusión a una de las plazas más populares de esta localidad, que es además uno de los mejores lugares para socializar zurito en mano.

Servida en copa luce un bello color naranja con reflejos entre ocre y amarillo. La espuma blanca jabonosa no es demasiado abundante, aunque la retención es buena y persisten unos milímetros adheridos al cristal. En nariz es potente, y cuadra perfectamente con lo esperable del estilo. Irrumpe un aroma dirigido por el lúpulo americano, con frutas tropicales en abundancia acompañadas de algo de hierba e incluso algún matiz resinoso. Quedan de base malta dulce, caramelo y algo de bizcocho, que soportan con firmeza la carga del lúpulo.

El sabor sigue a la perfeccion el patrón marcado por el aroma, y el resultado final es fantástico. De cuerpo medio, dirigen la entrada malta, cereal y suave caramelo. Rápidamente se ve asaltada por la importante carga de lúpulo americano, aunque en esta ocasión lo que parece predominar son las notas de hierba, pino y resina, dejando a frutas como naranja y mango en un segundo plano. Final de amargor marcado y astringencia considerable, en el que destacan cítricos, pino y algo de especia picante, para dar paso a un regusto eterno que acaba de forjar el lúpulo en la boca. Una APA de libro, directa como exige el estilo pero con suficiente complejidad para mantener la atención durante toda la botella. Una mejoría más que clara respecto a la receta anterior, y sin nada que envidiar a otros referentes del estilo, tanto nacionales como extranjeros.
NOTA:

sábado, 28 de octubre de 2017

Weißenoher Altfränkisch Klosterbier

MARCA: Weißenoher
MODELO: Weißenoher Altfränkisch Klosterbier
ESTILO: Kellerbier (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: La Abadía de Weißenohe, una pequeña población bávara a mitad de camino entre Núremberg y Bamberg, fue construida alrededor del año 1050. Entonces funcionó como monasterio benedictino, y probablemente también en esa época se empezó a elaborar cerveza allí, siendo considerada en algunos textos como la cervecera más antigua de Franconia. En 1803 todos los edificios excepto la iglesia pasaron a manos privadas y, tras un intento fallido del antiguo maestro cervecero para sacar adelante el negocio, fue adquirida en 1827 por Friedrich Kraus. La cervecera ha seguido desde entonces bajo la dirección de la misma familia, habiendo pasado ya por cinco generaciones.

En las próximas semanas voy a presentar varias de las cervezas que probé durante mis vacaciones en Baviera, pero curiosamente esta botella la compré en Zaragoza hace unos meses. Es de color marrón anaranjado, ocre apagado al trasluz, con una turbidez importante. Está cubierta por una espuma blanquecina escasa, apenas medio dedo, de burbuja microscópica. El aroma es muy intenso y denso, con toneladas de caramelo, sirope, toffee, malta fuertemente tostada, y abundantes frutas oscuras como ciruelas e higos, casi rozando el dátil. Se suma una suave base de bizcocho y mantequilla, notas de azúcar moreno, algo de té árabe, un mínimo toque de canela, y un agradable perfume cítrico y ligeramente herbal del lúpulo noble alemán. 

Al olfato parecía muy contundente y pesada, casi como una Doppelbock, pero en boca resulta bastante más ligera y no tan dulce. No por ello decepciona, tiene cereal de sobras, malta tostada, pan de centeno y nueces, a lo que progresivamente se van sumando recuerdos de piel de naranja, suave albaricoque y algún deje de limón. Final terroso, con un moderado amargor herbal y un punto de cítricos y clavo, dejando una agradable y sabrosa sequedad que incita a seguir bebiendo. Una muy buena cerveza, de corte clásico pero nada aburrida y bastante original. El estilo no me queda del todo claro... en algunas páginas la califican como una Kellerbier y es cierto que tiene bastantes elementos que recuerdan a este tipo de cervezas, así que como tal la voy a etiquetar. 

NOTA:
 

lunes, 16 de octubre de 2017

Cervecería en Burgos: The Taverner Celtic Center

Aunque estoy contento de volver a Pamplona tras 6 meses trabajando en Burgos, también me da un poco de pena abandonar esta ciudad rebosante de cosas interesantes (bueno, la provincia entera en realidad), tanto a nivel cultural/histórico como gastronómico. En este último campo, y centrándome en el ámbito estrictamente cervecil, hay dos locales de la capital que voy a echar en falta: La Vache Folle, del que ya he hablado anteriormente, y The Taverner.

Por desgracia, descubrí The Taverner hace apenas un mes y por ese motivo sólo me ha dado tiempo a visitarlo un par de veces, aunque han sido suficientes para quedarme encandilado. Se encuentra en una callejuela entre la Avenida del Cid y la Avenida de los Reyes Católicos, a apenas 5 minutos a pie del centro de Burgos. El local, que curiosamente es el que albergaba La Vache Folle antes de su traslado a otro en una calle aledaña, es de un tamaño diminuto, pero esto no es impedimento para que por las noches se junten allí un buen número de personas. Pese a lo que pueda parecer, sus reducidas dimensiones no suponen una merma en la comodidad del cliente... aunque sí que es verdad que es fácil acabar participando en conversaciones con gente de otros grupos o con los dueños del bar, lo que le da un ambiente curioso y a la vez cálido y agradable, casi familiar.

El repertorio de cervezas es relativamente amplio, y a un precio muy ajustado, pero no tiene el enfoque especializado de La Vache. Cuenta con dos grifos, uno de Maes y otro de Guinness, además de un frigorífico con unas 15 referencias, tanto nacionales como extranjeras, todas ellas apetecibles. Sin embargo, el principal atractivo de The Taverner, y que lo hace diferente a cualquier otro local, es la obsesión de sus dueños con el picante. Mientras se está allí se puede aprovechar para untar los aperitivos en algunas de las salsas más picantes del mundo, por ejemplo Mustard Gas o Scovilla's Dragonfire End of Time (no es que tenga ni idea del tema, es que fueron las dos que sufrí), y poner a prueba la resistencia personal. Para los más atrevidos se preparan nachos ultrapicantes, aunque para probarlos hay que firmar un consentimiento informado... yo probé los picantes, y fue más que suficiente para mí. Si se desea también se pueden comprar a un precio muy ajustado los botes de salsas para llevar a casa. Por último, también se puede disfrutar de sidra asturiana, tacitas de Ribeiro, algún vino tinto de la zona e incluso de queimada tradicional gallega las noches de Luna Llena. 

No es el tipo de local que suelo recomendar en Hipos Urinatum, pero si con esto que he contado a alguien le resulta interesante que vaya sin miedo, que no se arrepentirá. Los dueños no pueden ser más majos, por cierto.

viernes, 13 de octubre de 2017

Redneck Brewery Kajun Moonshiner IPA

MARCA: Redneck Brewery
MODELO: Redneck Brewery Kajun Moonshiner IPA
ESTILO: India Pale Ale (7'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Supe de la existencia de esta cervecera cántabra en la 3º Feria de la Cerveza Artesana de Burgos, en Villagonzalo, y fue la que más me gustó de todas las marcas que exponían sus elaboraciones en ese evento. Se trata de una empresa fundada por 4 homebrewers cántabros que en el 2014 constituyeron una asociación de elaboradores caseros cántabros y entusiastas de la cerveza, con la ayuda de Kike y Andrew de DouGall's, hasta que finalmente en el 2016 decidieron saltar al ámbito profesional. El primer lote producido en su instalaciones de Reocín se embotelló en junio del 2017, y por el momento cuentan con cuatro recetas fijas en botella. Me llevé un par de ellas para casa con la intención de probarlas con más calma y menos alcohol en sangre, y así ver si esa tan buena impresión que me habían producido estaba justificada o la euforia me había hecho exagerar sus virtudes. 

Kajun servida en copa es de color marrón apagado, céreo al trasluz, con una elevada turbidez. Genera una espuma beige de burbuja fina, de la que en pocos minutos queda una membrana. La potencia del aroma es impresionante, se presenta como una bomba de fruta extremadamente fresca, con mango maduro y maracuyá en cantidades industriales, y melocotón en almíbar y naranja dulce infiltrándose en la mezcla. La base, también contundente, es de potente malta, galleta, suave miel, algo de cereal y un agradable toque floral. A pesar de la carga de lúpulo no parece en absoluto unidimensional, sino que consigue una complejidad muy interesante.

El sabor comienza similar, con gran cantidad de fruta tropical madura, malta sin tostar, almíbar y algo de toffee, evidentemente todo ello tendiendo al dulce. De cuerpo medio-alto y textura oleosa, se nota que no han escatimado con la cantidad de cereal. Al avanzar el trago el lúpulo se refuerza, salen intensas notas de pino y resina que inundan la boca y la dejan seca (y verde), y en el marcado amargor final se suman a cítricos, especia picante y el calor del alcohol. Regusto largo, con pino, cítricos y alcohol, quedando algún resquicio de fruta tropical. Una cerveza fantástica; equilibrada, completa y con personalidad... no es una IPA más. La mejor cerveza nacional que he bebido en lo que va de año, y con el mérito añadido de que cuando compré la botella no habían pasado ni 3 meses desde la apertura de la fábrica. Recomendación absoluta.

NOTA:

jueves, 5 de octubre de 2017

Alexander Beer (בירה אלכסנדר) Green

MARCA: Alexander Beer (בירה אלכסנדר)
MODELO: Alexander Beer (בירה אלכסנדר) Green
ESTILO: India Pale Ale (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Israel

CARACTERÍSTICAS: La cervecera israelí Alexander Beer fue fundada en el año 2008 cerca de Netanya, al Norte de Tel Aviv, y sus productos alcanzaron rápidamente los comercios y restaurantes de Israel. Toma su nombre del río Alexander, que pasa muy cerca de la fábrica antes de desembocar en el Mediterráneo, y también su imagen hace referencia a la gran cantidad de tortugas de caparazón blando que habitan en este río. En la actualidad elaboran 7 cervezas distintas, además de una colaboración con Mikkeller, y hoy voy a comentar su IPA, Green, que llegó a mis manos por parte de la musculosa.

La verdad es que cuando abrí esta cerveza no sabía a qué estilo pertenecía. El aspecto me recordó al de una Weizen, de un color dorado apagado, muy turbia y con una espuma blanca cremosa, abundante y muy resistente. En nariz salta el lúpulo americano, y por lo tanto la sospecha inicial se desmorona. Abunda mango, curaçao, naranja dulce, algo más suave fruta de la pasión y melocotón, envueltas en malta dulce, toques de caramelo y miel. Se detectan también dejes levadurosos y algún medido toque herbal.

No cabía duda de que se trataba de una IPA de tipo norteamericano, aunque la alta densidad del cuerpo podía sugerir que fuese alguna variante de esas que se elaboran últimamente que llevase algo de trigo malteado. Esto lo desmiente en el sabor, donde aparecen lo matices esperables para el estilo. La entrada es de potente malta, caramelo, algo de miel y suave plátano maduro, con una textura cremosa; cuando la cerveza reposa se vuelve más melosa y aparecen notas de membrillo dulce. A medida que avanza el trago se seca y entran bastantes cítricos, principalmente limón, mientras quedan de fondo frutas tropicales, naranja madura y albaricoque. El final es de amargor marcado, con mucho pomelo, hierba, toques de pino y especia picante, quedando un deje alcohólico al final de la garganta. Intensa y sabrosa aunque sin ser excesiva, me ha parecido una IPA bastante buena... quizá no para ir buscándola por Israel, pero sí para comprarla si se ve en un supermercado. ¡Eskerrik asko Rodríguez!

NOTA:

jueves, 28 de septiembre de 2017

Shepherd Neame Master Brew

MARCA: Shepherd Neame
MODELO: Shepherd Neame Master Brew
ESTILO: Bitter Ale (4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Inglaterra

CARACTERÍSTICAS: Volvemos a dar protagonismo en Hipos Urinatum a una de las Ale de Shepherd Neame, y de momento van cuatro. Además, ahora que el calor veraniego se ha terminado parece que es cuando más apetecen estas cervezas. En esta ocasión se trata de una de las referencias icónicas de esta fábrica, Master Brew, una Bitter incluida dentro de la D.O.P Kentish Ale, elaborada con cebada y lúpulo del condado de Kent, concretamente las variedades Admiral, Target y Golding. 

Es de un color pardo rojizo, algo amarillento en su base, con medio dedo de espuma grisácea en la superficie. La carbonatación es la esperable de una cerveza británica, no demasiado activa, con escasas burbujas gruesas dispersas por el líquido. En nariz le da mil vueltas a esos mejunjes que tan de moda están, y con una mezcla equilibrada de maltas y un toque de lúpulo británico consigue un aroma exquisito y de alta intensidad. Domina densa malta tostada, caramelo, toffee y ciruela madura, como base quedan masa de pan, bizcocho y cereales, y ya en un segundo plano frutos secos y algo de frutas oscuras. Respecto al lúpulo, aporta medidas notas herbales, terrosas e incluso algo medicinales, y aliviana un poco el conjunto, le da frescor y a la vez reafirma el origen de la cerveza.

En boca se presenta con un cuerpo medio, y eso a pesar de la baja graduación alcohólica. Mantiene en sabor esa carga de malta, bizcocho, galletas y algo de fruta, pero aquí aparece mucho fruto seco, principalmente nuez, y el trago se seca. El paso por boca es limpio, y concluye con un final de amargor medio, herbal, medicinal y con un importante carácter cítrico. Regusto largo, sobretodo ácido y medicinal, incluso algo sulfuroso, en lo que imagino que puede influir tanto el tipo de lúpulo como el agua. Una Ale británica sólida, sin fisuras, ideal para los amantes de lo clásico y aun así buena opción para los que prefieren elaboraciones modernas.
NOTA:

viernes, 15 de septiembre de 2017

3º Feria de la Cerveza Artesana de Burgos - Villagonzalo Beer Festival

Nunca me han suscitado demasiado interés los festivales de cerveza, por lo general me suelen parecer caros, un poco pijos y con una laxitud excesiva en lo que respecta al nivel de las fábricas participantes. Sin embargo hace unos quince días me enteré por un compañero de trabajo que el fin de semana se celebraba en Villagonzalo la 3º edición de la Feria Artesana de Burgos, organizada por la Asociación de Cerveceros Caseros de Burgos, y me dio la impresión de que a este evento no le iba a poder atribuir ninguno de los 3 defectos que acabo de comentar... así que para allí que fui con un par de compinches.

Un punto muy favorable de este evento es que la organización había fletado un autobús gratuito para poder asistir a la feria sin tener que estar preocupado con el coche, con frecuencia horaria desde el mediodía hasta bien entrada la noche, y evidentemente aprovechamos este recurso. Nada más llegar compramos por 1 euro las jarritas de la feria para degustar las cervezas y empezamos a debatir con qué fábrica ibamos a estrenarlas. Mientras tanto yo miraba de reojo la vaca que se estaba acabando de asar, y que iba a ser la estrella de las raciones que se ofrecían de comida, junto con pinchos de morcilla y de chorizo.

El ambiente se animó en seguida, aunque no hubo agobios ni colas en ningún momento. Todo el mundo estaba relajado, sin ninguna prisa y con muchas ganas de probar cervezas de las diferentes fábricas. De estas recuerdo ahora mismo las siguientes: Abadía de Aribayos, Bizarra, Bresañ, Caleya, Dolina, DouGall's, Four Lions, Garriela, Hecatombe, La Grúa, Redneck Brewing, Sevebräu, Speranto. Goma 2 de Caleya fue la ganadora del premio popular, mientras que Garriela se llevó el del jurado con su IPA. En lo que a mí respecta, la marca que más me impactó fue una que no conocía: Redneck Brewing; todas y cada una de sus cervezas me parecieron excepcionales, desde su equilibrada IPA Kajun a su redonda Imperial Stout Brea, pasando por una APA más que destacable. También me pareció muy interesante la Altbier con chips de roble de Hecatombe, aunque evidentemente el parecido con el estilo de Düsseldorf era limitado. Cómo no, también hice las visitas de rigor por los stand de Caleya y DouGall's, tan satisfactorios como esperaba.

La verdad, una feria muy divertida y bien organizada, llena de actividades y con precios más que razonables. Fue un plan un poco improvisado el de ese sábado, pero el resultado fue inmejorable. ¡Gracias a la ACCB, y también a los cerveceros que nos permitieron disfrutar de sus cervezas! ¡Salud!


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Arriaca IPA

MARCA: Arriaca
MODELO: Arriaca IPA
ESTILO: India Pale Ale (6'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Arriaca es una marca española con fábrica en Yunquera de Henares, en la provincia de Guadalajara, que hace algo más de un año ganó mucha popularidad en nuestro país al ser la primera microcervecera en vender sus cervezas envasadas en lata. Si tenemos en cuenta que la historia de la empresa tan sólo se remonta al 2014, y que en este tiempo también han desarrollado un catálogo con 8 referencias de estilos muy variopintos que además han cosechado bastantes premios internacionales, nos queda claro que posiblemente estemos ante una de las micros con trayectoria más prometedora del país. Además el precio también estimula la compra, y al ver esta lata a 1'75 euros en un supermercado no me lo pensé ni un instante.

Es de color naranja pardo, como el de un melocotón, muy brillante y con una turbidez media. Genera una espuma beige amarillenta muy interesante, de burbuja fina, densa, compacta y resistente. Resulta muy agradable en nariz y, sin ser tan potente como otras IPAs que uno puede encontrar, la fuerza del aroma es más que suficiente. Abunda la fruta tropical con grandes cantidades de mango y maracuyá, sin dejar muy atrás melocotón en almíbar, naranja dulce o albaricoque maduro. Se apoya en una base de malta dulce, caramelo y algo de levadura, mientras que el lúpulo aporta marcadas notas florales y frutales

En boca comienza con buena presencia gracias a la combinación de un cuerpo consistente y mucho sabor. Con el respaldo de la dulce malta, el grano y algo de caramelo, surge un potente gusto a frutas tropicales como las antes mencionadas, destacando sobretodo el maracuyá. A medida que avanza el trago se va secando y se imponen los cítricos con intensas notas de mandarina y algo de naranja dulce. El amargor final es contundente pero está bien controlado, salen limón, hierba, suave pino y algo de especia picante, quedando un largo regusto a naranja. Muy sabrosa y equilibrada, quizá al final el cuerpo queda un poco ligero pero no cabe duda de que es una cerveza de alta calidad... y a un precio inmejorable. Me encantaría poder encontrar su Porter o su Centeno, seguro que no defraudan.

NOTA:

martes, 29 de agosto de 2017

Jopen Hoppenbier

MARCA: Jopen
MODELO: Joppen Hoppenbier
ESTILO: Blonde con cebada, trigo y avena (6'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: En la primera reseña que hice de una cerveza de la fábrica Jopen ya comenté como, con la ayuda de un historiador y un arqueólogo, habían recuperado dos recetas con más de 500 años de antigüedad de los archivos municipales de Haarlem. Una de ellas es Hoppenbier, data de 1501, y se trata de una Blonde belga elaborada con malta de cebada, malta de trigo y avena, y con carga de lúpulo algo mayor de lo habitual.

Su color es dorado pálido, mate, casi tan turbia como una Weizen, con burbujas microscópicas ascendiendo en rosario. Tiene una generosa capa de espuma blanca, cremosa y compacta, con una firme adherencia al vidrio. El perfume es muy refrescante, se combinan naranja dulce, fruta tropical, ácidas notas de limón y algo de albaricoque con una dulce base de malta, cremosa y acaramelada, que incluso recuerda a gominolas. Hay también una carga importante de levadura láctea, e intensas notas florales del lúpulo, muy bien ensamblado. El resultado final es un aroma sosegado pero muy sólido, sin grietas.

Por boca pasa con calma, y es que tiene una textura verdaderamente densa. Desde el principio el cítrico está muy acentuado, con notas de lima, pomelo, limón y más suave naranja, con un deje medicinal. El núcleo está compuesto por cereal crudo y trigo, haciendo que el trago sea bastante seco en todo momento. Al final se suman piel de limón, hierba y especia picante, y son las principales protagonistas del amargor, astringente y con un punto terroso, mineral y quizá incluso algo salado que puede recordar a las Ale de Burton. Nada más servirla el sabor puede resultar un poco arisco, pero al añadir la levadura de la botella los matices se atemperan bastante, gana algo de dulzor y en mi opinión queda más redonda. Ha sido interesante beberse un trocito de historia cervecil y, además, por mucho que se trate de una curiosidad tampoco se queda corta en calidad.

NOTA:

domingo, 20 de agosto de 2017

Golan (הגולן) Bazelet Wheat (בזלת-חיטה)

MARCA: Golan (הגולן)
MODELO: Golan (הגולן) Bazelet Wheat (בזלת-חיטה)
ESTILO: Hefe-Weißbier (5'1% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Israel

CARACTERÍSTICAS: La cervecera Golan Brewery (מבשלת הגולן‎‎) fue fundada en el año 2006 por Naftali Pinchevsky y Haim Ahayon en la zona israelí de la meseta de los Altos del Golán, concretamente en el pueblo que se considera su capital, Katzrin. Es una de las microcerveceras israelíes más reputadas, centrada sobretodo en la elaboración de estilos alemanes. Esta que comento hoy llegó a mis manos gracias a la musculosa, que la trajo de sus vacaciones en Oriente Próximo, y es una Weizen con un 70% de trigo malteado, una proporción incluso más alta que la habitual en las cervezas tradicionales de este estilo.

Su color es dorado brillante, bastante turbia, aunque llama la atención la escasa carbonatación para el estilo. De hecho, si bien su espuma blanca es bastante densa, en cuestión de minutos se reduce a un grosor de milímetros, distribuida además de forma irregular por la superficie. El aroma sí que corresponde perfectamente al de una Weizen, con gran cantidad de plátano maduro, levadura y manzana golden sobre una base de malta, cereal crudo y suaves notas de naranja dulce. Aparece además algún toque cítrico más ácido, incluso recuerdos de frutas tropicales, y especias como clavo y canela en abundancia.

En boca es peculiar, aunque el resultado final es satisfactorio. Entra con bastante cítrico y mucha efervescencia, salen recuerdos de limón, naranja madura, incluso sidral, apoyándose en un potente fondo de malta, marcado plátano maduro, trigo malteado y algo de mantequilla. El final es de amargor medio, con canela, clavo, leve pimienta, y un deje de miel, quedando estos sabores junto con notas de plátano en el largo regusto. No es la mejor Weizen del mundo, y es que los estándares alemanes están por las nubes, pero es una cerveza resultona, refrescante y sin ningún fallo del que quejarse. Me ha gustado la verdad, mucho más que las cervezas israelíes de gran tirada como Maccabee o Goldstar. ¡Gracias Rodríguez!

NOTA:
 

martes, 15 de agosto de 2017

Härtsfelder Ökokrone Premium Weisse Mehrkorn

MARCA: Härtsfelder
MODELO: Härtsfelder Ökokrone Premium Weisse Mehrkorn
ESTILO: Hefe-Weißbier biológica con espelta (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: La única vez que hemos hablado de la cervecera Härtsfelder fue hace ya 9 años, cuando los que dirigíamos este blog eramos apenas veinteañeros, con muy poca experiencia en el mundo de la cerveza... aunque muchas ganas de aprender. La verdad es que casi me había olvidado de esta marca, pero por pura casualidad vi esta botella en el escaparate de una tienda de productos Bio y me apeteció llevármela para reseñarla por dos motivos: de primeras, por rememorar los comienzos de Hipos Urinatum ahora que nos acercamos peligrosamente a los 10 años haciendo el panoli en Internet; en cuanto al segundo estímulo, fue puramente técnico y no tan sentimental, y es que una Weizen Bio de espelta no se prueba todos los días.

De color está a mitad de camino entre una Weißbier y una Dunkelweizen, aunque es poco turbia para cualquiera de los dos subestilos. La espuma es abundante pero poco compacta y resistente, y queda en superficie más o menos medio dedo, alimentado por veloces burbujas microscópìcas. Huele genial, se presenta con malta a raudales, plátano maduro, leves toques de nutella, y un fondo de manzana golden madura, membrillo, cítricos y un punto de miel.

En boca encaja dentro de las Hefe-Weißbier, aunque con algunos elementos que la hacen peculiar. La textura es muy sedosa y agradable, aunque queda algo corta de carbonatación. La malta vuelve a ser protagonista, con un importante punto acaramelado que entiendo que se debe a la espelta, cereal crudo, y al mismo nivel se pone la fruta con recuerdos de plátano, algo más suave manzana asada. Final largo, amable, con lúpulo floral, leve canela, clavo y puntualmente un deje especiado, para terminar en un regusto largo, cargado de fruta y caramelo. Una cerveza recomendable: nivel adecuado, buen precio, con un punto de originalidad interesante y, en mi caso, con un añadido de nostalgia que también le suma puntos.

NOTA:

sábado, 12 de agosto de 2017

Brasseurs du Grand Paris IPA Citra Galactique

MARCA: Brasseurs du Grand Paris
MODELO: Brasseurs du Grand Paris IPA Citra Galactique
ESTILO: India Pale Ale (6'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: Al igual que la cervecera Deck & Donohue, de la que hablé hace algunos meses, Les Brasseurs du Grand Paris también fue creada a partir de la colaboración de un francés y un estadounidense, llamados en este caso Fabrice y Anthony. Iniciaron su producción a muy pequeña escala en el 2011 en una vivienda en Levallois, muy cerca de París, lo que no les impidió ganar una Hoz de Plata en el Concurso de St Nicolas de Port del 2013 con su cerveza La Levalloise. Poco después empezaron a funcionar de forma nómada, elaborando en fábricas artesanales locales como Brasserie de la Vallée de Chevreuse, Parisis o Rabourdin y, puesto que la producción en Levallois pasó a ser anecdótica en comparación con la llevada a cabo en instalaciones ajenas, la interrumpieron en diciembre de ese mismo año.

Uno de los aspectos que me encantado de esta empresa es su transparencia respecto a la elaboración de las cervezas, gracias a lo cual sé que esta IPA se produjo en Rabourdin... alguna marca nacional que yo me sé podría tomar ejemplo. Servida en copa luce un color naranja amarillento, velada, con una espuma densa y esponjosa que ocupa todo el volumen del recipiente. Su entrada en nariz es inmejorable: arranca un torrente de lúpulo americano con cítricos, pino y resina al mismo nivel, dejando mango, albaricoque y naranja madura en un segundo plano. Se apoya además en una base de malta, galleta y algún toque de miel que, si bien es discreta, tiene la suficiente presencia como para dar mayor dimensión al aroma que estas IPA que son sólo lúpulo.

El cítrico también marca la entrada en boca, con mandarina, naranja y más suave pomelo y limón, aunque quedan de fondo malta y algo de cereal. El pino y la hierba se introducen poco a poco, y van secando el trago, aunque persiste una agradable textura cremosa. Final de amargor marcado, áspero, con mucha piel de cítricos, pino, un toque medicinal y bastante especia picante. A medida que se calienta la cerveza emergen frutas más dulces como mango maduro, melocotón, hace acto de presencia la levadura y se refuerzan en el final pimienta, clavo y un soplo de alcohol. Cada día soy más fiel a las cervezas clásicas, pero esto no quita que pueda disfrutar de las elaboraciones modernas bien hechas. Es el caso de esta IPA; es suficientemente compleja, y tiene estructura más que de sobras para aguantar la generosa carga de lúpulo Citra que se le ha metido. Repetiré con esta marca siempre que pueda, más todavía sabiendo que este mismo año estrenan sus propias instalaciones.

NOTA:

domingo, 30 de julio de 2017

Trzech Kumpli Pan IPAni


MARCA: Trzech Kumpli
MODELO: Trzech Kumpli Pan IPAni
ESTILO: Doble IPA de trigo (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Polonia

CARACTERÍSTICAS: Trzech Kumpli parece ser el fruto de la pasión de un elaborador de cerveza en casa de Tarnów, la segunda ciudad más grande de la provincia de Małopolska después de Cracovia, al que su afición se le fue de las manos. A pesar de que el nombre significa "Tres Amigos", al final son 4 los que han acabado dirigiendo esta microcervecera polaca: Irmina, Tymek, Maciek y Adam; y han conseguido extender sus productos a varios países europeos, entre ellos el nuestro. La primera cerveza que probé de esta marca fue Native American, una IPA de corte norteamericano que me gustó mucho, así que pocas semanas después me llevé a casa Pan IPAni, una IPA doble de trigo cuyo nombre es un juego de palabras en polaco que quiere decir "Señor y Señora".

Es una cerveza de color amarillo limón algo pajizo, similar al de una Wit, ligeramente velada. Algunas burbujas perezosas suben por la columna de líquido para alimentar una espuma blanca bastante escasa. El aroma es lúpulo norteamericano al 100%, con fruta a raudales destacando mango, naranja dulce, uva blanca, y más suaves maracuyá y banana, acompañado por intensas notas de pino, resina y algo de hierba. La acidez cítrica del trigo, muy penetrante, combina muy bien con los distintos perfumes aportados por el lúpulo, mientras que de fondo queda malta acaramelada, aunque con escaso protagonismo.

La presentación en boca, sin embargo, conlleva un cambio importante y la frutalidad del lúpulo se vuelve sequedad. Comienza algo más tranquila, con una base de malta dulce y levadura, y progresivamente limón y pomelo van penetrando en el sabor y liberando una acidez muy importante. Esta se ve además estimulada por un importante golpe de pino y resina, que se hace incluso más pesado por la textura oleosa de la cerveza y su cuerpo contundente. Termina con un final áspero y seco, cargado de cítricos, pino y potente especia picante unida a una calidez alcohólica, dejando un regusto tropical. El sabor es agradable, pero por la alta carga de lúpulo a mí se me ha hecho monótona y me ha costado terminar el medio litro, cosa que no me sucedió con su Native American. Quizá a los incondicionales de las elaboraciones americanas le gustará, pero a mí me ha parecido que no aporta gran cosa.

NOTA:

miércoles, 26 de julio de 2017

Dolina Dubbel

MARCA: Dolina
MODELO: Dolina Dubbel
ESTILO: Dubbel (6'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Las andanzas de la cervecera Dolina comenzaron en el año 2013, cuando dos burgaleses decidieron iniciar este proyecto. Su nombre hace alusión a la Gran Dolina, uno de los yacimientos más importantes de la Sierra de Atapuerca, que como todo el mundo sabe se encuentra en la provincia de Burgos. También el diseño de sus dos referencias hace un pequeño homenaje a la Arqueología, puesto que al rascar la pintura dorada de la etiqueta se descubre el cráneo de un animal prehistórico. En el caso de su Dubbel, la cerveza que voy a comentar hoy, el cráneo es el de un oso de Deninger, un antecesor del oso de las cavernas.

Es de un bonito color rubí marronáceo, con algún reflejo amarillento. Su espuma beige no es demasiado abundante si muy resistente, y queda siempre alrededor de medio dedo protegiendo la superficie del líquido. En nariz es discreta pero agradable, con bastante grano tostado, nueces y algo de café sobre una medida base de malta dulce y suave toffee. Se suma al conjunto frutas, sobretodo naranja y albaricoque, también con moderación, y un toque de lúpulo floral con un deje cítrico. Quizá sea algo menos dulce de lo habitual para el estilo, pero tampoco se aleja demasiado de este.

En boca la entrada es maltosa y acaramelada, como corresponde, pero en seguida deja paso a grano tostado, frutos secos, leve cacao y un toque de café y azúcar candy. El paso por boca es bastante seco, con notas de nueces, recuerdos de té inglés y un deje terroso. Termina en un final de amargor bastante pronunciado, con un marcado carácter cítrico del lúpulo, y leves recuerdos herbales y medicinales. En el largo regusto quedan tostados y suave café, cerrando el trago de la misma forma que había empezado, con el cereal. En mi opinión es una cerveza bien hecha y bastante fiel al estilo, aunque quizá los ejemplos más conocidos son algo más redondos. Además de precio está bastante bien, pague 1'90 euros en una tienda de queso, así que no tendría inconveniente en repetir. De su Kölsch todavía no puedo decir nada, pero creo que la probaré en las próximas semanas.

NOTA:

sábado, 22 de julio de 2017

Kikusui Karakuchi

MARCA: Kikusui
MODELO: Kikusui Karakuchi
ESTILO: Saké Honjozo-shu (15% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Japón

CARACTERÍSTICAS: Hoy me animo con mi primera cata de sake, aunque lo único que pretendo es transmitir las sensaciones que me ha producido esta bebida, no soy capaz de valorar su calidad. Se trata de un sake de tipo Honjozo-shu (con alcohol añadido y pulido del 70%) elaborado en Kikusui, una fábrica muy popular de la zona de Niigata, que es a su vez la región de Japón donde hay mayor número de este tipo de negocios. Fue fundada en 1881 por la familia Takasawa, y sigue bajo su control en el momento actual. Su nombre viene de la combinación de dos palabras, "Kiku (菊)", que significa crisantemo, y "Sui (水)", que significa agua.

Por recomendación de Roger Ortuño (@comerJapones), la primera vez que lo probé lo hice muy frío, aunque después he ido experimentando con diferentes temperaturas, consiguiendo cambios muy llamativos. Es de color transparente, cristalino, con quizá algún reflejo amarillento. Es especialmente aromático, con un leve dulzor que recuerda a las nubes de golosina, sirviendo de apoyo para una gran cantidad de fruta, entre las que destacan ciruela blanca y melón maduro. Se suman suaves recuerdos de arroz cocido, y un agradable perfil floral.

En boca se presenta con cuerpo medio y una textura muy agradable, casi oleosa. El sabor me pareció de intensidad moderada y no demasiado complejo, aunque no por ello aburrido. Se combinan arroz fresco, ciruelas maduras, suave melón y algún punto de lichi. La sequedad del trago es bastante marcada, y el alcohol es evidente, pero sólo se nota en la tripa. Al calentar el tokkuri, mi impresión fue que los aromas se hacían más marcados y se reforzaba el sabor del arroz, aunque tendría que repetir unas cuantas veces para confirmar esto. Como ya he dicho no me veo capaz de valorarlo pero la experiencia ha sido divertida e interesante... eso sí, debo reconocer que la primera vez se me hizo un poco cuesta arriba, no es fácil acostumbrar al paladar a sabores tan distintos a los occidentales.

domingo, 9 de julio de 2017

Birrificio Italiano Bibock

MARCA: Birrificio Italiano
MODELO: Birrificio Italiano Bibock
ESTILO: Bock (6'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Italia

CARACTERÍSTICAS: Si hay algo que me gusta de Birrificio Italiano es su amor y respeto por los estilos tradicionales de cerveza, aunque siempre aportando su toque personal. Bibock sigue este patrón y, junto con la mezcla de maltas, combina lúpulo noble alemán y grandes cantidades de Styrian Golding, más propio de Ales británicas o belgas, para el aroma. La primera vez que probé esta cerveza fue de barril en Ruzanuvol, además con la buena compañía de un grande como el Lupuloadicto, y me pareció fantástica. El tomarla en botella me habría podido dar algo de inquietud, pero habiendo comprobado hace unos meses el nivel de Nigredo en este formato estaba convencido de que iba a quedar satisfecho también en esta ocasión

Es una cerveza de un color rojo anaranjado, algo amarillo en periferia. Estalla al servirla una densa espuma teñida de un beige tenue, apoyada evidentemente por una carbonatación potente. El aspecto es de 10, inmejorable, y también lo es en nariz, donde presume de un equilibrio perfecto. Abundante malta de tueste ligero, melosa y acaramelada, salpicada de puntos de frutos secos, se apoya en un fondo de fruta madura, sobretodo melocotón, manzana golden y algún toque de canela. El lúpulo, tan aromático como prometía, es muy floral y frutal y se integra a la perfección con el resto del conjunto.

Al probarla no cabe la menor duda de que el maestro cervecero sabe lo que hace, tiene esa entrada limpia que sólo se encuentra en las cervezas de los buenos elaboradores alemanes y checos. Rebosa malta, caramelo y algo de frutos secos, mientras la fruta se desplaza a registros más oscuros como higos, manzana asada, orejón de melocotón, acompañada por notas de azúcar moreno e incluso un toque de té negro. Final largo y elegante, lúpulo floral con un punto cítrico crea un amargor moderado que termina en un regusto que desaparece poco a poco. Muy sabrosa, equilibrada y fácil de beber, me dio pena que la botella no fuese de medio litro. Tan recomendable como todo lo de esta fábrica.

NOTA: