miércoles, 22 de enero de 2014

Troubadour Magma

MARCA: Troubadour
MODELO: Troubadour Magma
ESTILO: India Pale Ale (9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Kristof de Roo, Rikkert Maertens, Stefaan Soetemans y Sven Suys, cuatro amigos recién licenciados en la escuela de maestros cerveceros Kaho St. Lieven de Gante, al comprobar lo difícil que les podía resultar acceder al puesto trabajo de sus sueños en una cervecera por estar habitualmente en manos de linajes familiares, decidieron fundar en el año 2000 De Musketeers y comenzar así su propia aventura. Su primera cerveza fue Troubadour Blonde, una rubia belga bastante acorde con la tradición de este país, pero tras este producto se lanzaron a elaborar otros estilos más exóticos como una Mild o una Imperial Stout.

Yo no conocí la marca hasta que su Blonde cayó en una de las catas de La Vinoteca; no obstante tampoco me habría esforzado en buscar otras referencias, si no hubiese sido porque el maestro Iñaki me recomendó encarecidamente la cerveza que voy a reseñar hoy, una India Pale Ale llamada Magma. A través del cristal se ve un líquido entre marrón y rojizo, ligeramente anaranjado, decorado por una fina carbonatación que asciende en rosario hasta su abundante y cremosa espuma beige. El aroma es tan espectacular como curioso; entra un dulce torrente de malta belga, penetrante caramelo y miel, envuelto en potentes notas de melocotón en almíbar, con un leve punto ácido de naranja y frutas tropicales en un segundo plano. Refuerza la frutalidad el también intenso lúpulo, de marcado carácter floral, y una delicada mezcla de notas algo lácteas de levadura y especia picante.

Si en nariz ya resultaba florida, en boca es una explosión de sabores nada más rozar las papilas. Irrumpen malta y caramelo de base, sobre la que se desarrollan intensos recuerdos de melocotón en almíbar, mango, miel, flores y leve naranja. Los cítricos, aunque entran con disimulo, pasan a jugar un papel importante a medida que avanza el trago, y preparan la boca para un intenso amargor final. Éste está cargado de hierba, especias muy picantes entre las que destacan cilantro y clavo, y más suave cáscara de naranja, piña y levadura. El dulzor del inicio también tiene aquí su hueco, aunque muy atenuado por el lúpulo, y sirve de apoyo para alcohol, que se muestra sin tapujos en el estómago tras un paso discreto por boca. Si a todo esto le sumamos un cuerpo consistente y una textura sedosa, lo que queda es una cerveza exuberante y compleja que combina la frutalidad de las Ale belgas con la fuerza del lúpulo americano. A mí me ha encantado, me parece una cerveza con mucho trabajo detrás y me deja con ganas de conseguir las demás de la marca. Fantástica recomendación de un cófrade.

NOTA:

martes, 14 de enero de 2014

Brewdog Santa Paws

MARCA: Brewdog
MODELO: Brewdog Santa Paws
ESTILO: Scotch Ale con miel de brezo (4'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Escocia


CARACTERÍSTICAS: Unas de las cervezas navideñas que más se han dejado ver durante estas fechas en la Península han sido las de Brewdog, concretamente Hoppy Christmas y Santa Paws. Tuve la primera a tiro, pero tanto porque la orientación que llevaba la cerveza no me parecía demasiado atractiva, (la generosidad en el uso del lúpulo me resulta más apetecible en otras fechas) como por su precio, la dejé pasar. Distinto fue el caso de Santa Paws, una Scotch Ale con miel de brezo, disponible además por menos de 2 euros, a la que sin tener que pensarlo demasiado le busqué un hueco en mi despensa.

Unas semanas después de las fiestas me surgió el momento idóneo para abrirla, una tarde helada de Domingo. Se llena la copa de un líquido negro como el carbón, algo más claro en periferia, que va creando una compacta y resistente capa de espuma beige, de alrededor de 1 dedo de grosor. Irrumpen maltas muy oscuras en su potentísimo perfume, dándole el papel protagonista al regaliz negro, seguido de chocolate puro, y más leve anís, café y azúcar quemado. No obstante, a pesar de estas notas el aroma es dulce, posiblemente gracias al fondo de caramelo, frutas del bosque y malta, lo que crea un contraste peculiar. El último detalle lo pone un llamativo toque herbal, algo aislado del resto de matices aunque combina muy bien con el anís, y que recuerda en cierta manera a las Gruit.

En su sabor siguen reinando los tostados con intensas notas de regaliz negro, algo más secundario café, y ya en un segundo plano humo y cacao. Sin embargo, en este caso el dulzor es mínimo, apenas se intuyen mora y leve caramelo, lo que es sorprendente teniendo en cuenta el estilo al que pretende asemejarse esta cerveza. A medida que se reposa y se asientan los sabores aparece algo más de frutas maduras y caramelo, pero tampoco con demasiada fuerza. Termina en un final de amargor constante, impregnado de torrefacto, regaliz, algo de especia picante, azúcar quemado y dejes ahumados. La miel empleada en la elaboración me pareció muy difícil de detectar, quizá deje algún rastro floral y almibarado en el final, aunque no estoy del todo seguro; posiblemente si no hubiese conocido a priori la presencia de este ingrediente se me habría pasado por alto. En cuanto a la cerveza en sí, me ha gustado pero tampoco me ha parecido nada excepcional: además de que es más similar a una Porter que una Scotch, tampoco es ni muy densa ni muy profunda, más bien sencilla y directa. Se disfruta, eso sí, y se puede repetir sin problema, pero tampoco me esforzaría demasiado en encontrarla.

NOTA:

domingo, 5 de enero de 2014

Rodenbach Caractère Rouge

MARCA: Rodenbach
MODELO: Rodenbach Caractère Rouge
ESTILO: Flanders Red Ale macerada con fresas, cerezas y arándanos (7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Me sorprende que a estas alturas, tras casi 6 años de blog, no hayamos dicho ni una palabra de una fábrica que es sinónimo de excelencia y que además produce algunas de mis cervezas predilectas, la Brouwerij Rodenbach. Fue fundada en 1836 en Roeselare, Flandes Occidental, por Pedro Rodenbach y su esposa Regina Wauters. Sin embargo fue Eugene, su hijo, quien tras ponerse al cargo de la empresa en 1878, fue capaz de dar a las cervezas de esta marca el carácter que ahora las hace identificables en todo el mundo, gracias a los conocimientos sobre añejado y blending que éste adquirió durante una estancia en Inglaterra. Sus elaboraciones más populares y fáciles de adquirir son Rodenbach y Rodenbach Grand Cru, ambas fantásticas; sin embargo hoy voy a comentar una cerveza bastante menos común y de la que han salido al mercado únicamente 900 botellas: Rodenbach Caractère Rouge.

Se trata de una colaboración entre Viki Geunes, cocinero del 't Zilte de Antwerp; Jan Toye, propietario de Palm Breweries; y Rudi Ghequire, maestro cervecero de Rodenbach; y se trata de una Rodenbach macerada con frutos rojos durante 6 meses, tras lo cual se la somete a una refermentación en botella. Con todo esto cabe esperar, además de los matices aportados por la fruta, abundante presencia de levaduras salvajes. Y así es, de su líquido rojizo eclosiona un aroma predominantemente ácido en el que destacan fresas silvestres, frambuesas, y cerezas, envueltas en un manto de madera, cuya intensidad es superior a todo lo que me he cruzado hasta el momento, y más leves recuerdos de cuero. Las Brettanomyces están distribuidas por todas partes de forma homogénea, mientras queda en el fondo frutos secos, cereales, y muy discreto caramelo.

En nariz me parecía difícil de diferenciar de una Lambic, y en boca esa sensación es todavía mayor. Es muy ácida, recuerda al pomelo, con un sabor en el que es evidente la presencia de levaduras salvajes, potenciada además por el carbónico junto con toques de madera, aunque más moderados que en el aroma. Se combina esto con intensas notas de frutos rojos, al inicio arándano y cereza, más adelante fresa y frambuesa, sobre una tímida base de malta y cereal con un dulzor muy apagado. Tanto madera como levaduras, controladas durante el trago, se acentúan en los últimos instantes del mismo, creando un final de intenso amargor y acidez, cargado de recuerdos de cerezas, cítricos, leves frutos secos y mínimo alcohol. Los dos años y medio de preparación que han sido necesarios para tener lista esta cerveza han conseguido que los distintos matices se integren con firmeza, y tener en ella levaduras, frutas, barrica, alcohol y malta sin que ninguno de estos sabores sea demasiado estridente. (pese a que los tres primeros tienen más presencia) Ha sido un privilegio tomar esta cerveza, y se lo debo a Rubén de La Vinoteca. ¡Gracias!

NOTA: