domingo, 29 de abril de 2012

La Cibeles Imperial IPA

MARCA: La Cibeles
MODELO: La Cibeles Imperial IPA
ESTILO: Double IPA (7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Me dejaron muy buena sensación las cervezas de La Cibeles que probé hace un tiempo, cuando solamente contaban con cuatro variedades. Al ver la Imperial IPA en una tienda el otro día, me la llevé para ver si el nivel seguía siendo alto. Y vaya si lo es.

Esta cerveza luce un color anaranjado algo rojizo, translúcido y con elevada carbonatación en forma de burbujas pequeñas. Se crea una consistente y esponjosa capa de espuma blanca, que resiste en formación hasta el final del último trago. Esta presencia, añadida a las primeras notas herbales del aroma, hacen que quieras arrasar con el vaso en un momento.

Su olor destaca enseguida: matices herbales y afrutados, acompañados de notas herbales y algo maltosas, muy agradables y que auguran un buen trago. En boca es riquísima. Entra con consistencia y deja un sabor intenso con liderazgo indiscutible del lúpulo, seguido de la levadura. Bailotean notas florales y afrutadas, como a uvas, recordando levemente al vino blanco. Hacia el final del trago es espumosa, desembocando en un final amargo y seco, con regusto lupulado muy intenso. En el vaso reposan los sedimentos restantes.

Una cerveza muy buena que resuelve los puntos que no me gustaron de la IPA, y mejora su resultado.

NOTA:

sábado, 28 de abril de 2012

Aktien Landbier Fränkisch Dunkel

MARCA: Aktien
MODELO: Aktien Landbier Fränkisch Dunkel
ESTILO: Dunkel Lager (5'4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: En Bayreuth, capital de la provincia alemana de Alta Franconia, una de las tres que conforman la región conocida como Franconia, está emplazada la cervecera fundada hace poco más de 150 años por el jóven de 24 años Hugo Bayerlein, y donde actualmente se elaboran 6 cervezas distintas bajo las marcas de Bayreuther y Aktien. Al contrario que las primeras, que nunca las he tenido al alcance, pude hacerme hace unos meses con tres Aktien distintas, y las guardé en la despensa a la espera de temperaturas más propicias para este tipo de cervezas.

La compra, al verlas en la estantería exhibiendo su elegante diseño, se me antojó ineludible, y al servir la Dunkel una vez en casa la impresión se volvio incluso más positiva, al combinarse la imagen de la botella con la de la columna de cerveza marrón roble sellada en su extremo por una consistente espuma blanca, ligeramente teñida de amarillo. Una satisfactoria particularidad del aroma es su fuerte maltosidad e intensidad, que llega a unos niveles poco habituales en este tipo de cervezas y más propios de una Doppelbock, con un núcleo de grano tostado y sirope de caramelo, envuelto en chocolate con leche y frutas maduras, como ciruelas, pasas y dátiles. El dulzor proveniente de esta mezcla, que por la descripción se entiende que es considerable, es no obstante bien compensado mediante el lúpulo herbal y un toque de especia, quedando un aroma realmente interesante.

En boca, sin embargo, no resulta tan pesada y encaja a la perfección con el estilo, manteniendo aun así tanto un cuerpo consistente como una agradable cremosidad. La base la forman malta tostada, mucho menos azucarada, y café, y a partir de estos se desarrollan frutas oscuras, caramelo y suaves notas de pan integral, bizcocho y té negro, perfectamente integrados y que la ajustada carbonatación mantiene al vuelo. De forma progresiva y ascendente surge un amargor moderado, bien empapado de lúpulo noble alemán herbal y cítrico, y de notas minerales muy levemente picantes, que deriva en un regusto largo y tranquilo, con un mínimo deje ahumado, consiguiendo una satisfacción plena. Pocas Dunkel he probado que sean tan completas como esta, que desprende calidad por todos sus poros y se bebe además con extrema facilidad; la recomendación es obligada para los germanófilos, y por mi parte en cuanto pueda atacaré su Hell y su Keller, estoy seguro de que no me decepcionarán.

NOTA:

martes, 24 de abril de 2012

Gwiniz Du

MARCA: Gwiniz Du
MODELO: Gwiniz Du
ESTILO: Wheat Ale de Trigo Sarraceno (5'4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: Otra de las cervezas de la Brasserie de Bretagne, fábrica que tantas alegrías me ha dado, es Gwiniz Du, una original ale cuyo nombre es la traducción al bretón del componente que la hace tan especial: trigo negro, también llamado trigo sarraceno. Esta peculiar composición fue la que despertó mi interés en un supermercado francés, y también la que me llevó a atesorarla durante un tiempo hasta que decidí que era el momento de estrenarla, por supuesto bolígrafo en mano.

Su presentación es tan buena como la de las otras bretonas, destellos anaranjados brotan del líquido pardo rojizo, repleto de burbujas, cuya superficie está sellada por dos dedos de una cremosa espuma beige. El corazón del aroma está centrado en el dulce, compuesto por malta y caramelo, a partir del cual salen notas de naranja, manzana verde y maracuyá, impregnadas de levadura belga, clavo, cilantro y lúpulo herbal muy afilado, que llega a asemejarse un poco al americano al evocar con claridad al pino.

La base del sabor también es la malta, que pasa sedosa por el paladar aunque quizá un poco justa de cuerpo, pero el protagonismo se lo llevan nuevamente las intensas notas frutales, en esta ocasión tirando más hacia el dulce, en forma de melocotón y plátano, con suaves pero claros recuerdos de levadura. La hierba y los cítricos del lúpulo siguen presentes, sin embargo da la impresión de que la cremosidad de la cerveza los ha absorbido, limitando así gran parte de su fuerza e impidiendo que participen demasiado en el amargor final, que queda bastante comedido, con un ligero deje especiado. La verdad es que estaba convencido de que, teniendo en cuenta lo que me gustan las rarezas cerveciles, esta iba a ser una de las que más me iban a gustar de esta cervecera bretona; sorprendentemente no ha sido así, para mi gusto algo más de cuerpo y una mayor presencia del lúpulo la habría mejorado bastante. De todas formas creo que es una buena cerveza, que sin duda he disfrutado.

NOTA:

domingo, 22 de abril de 2012

La Dame Blanche

MARCA: Canardou
MODELO: La Dame Blanche
ESTILO: Witbier de espelta (4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: Con esta botella sí que me despido por un tiempo de las cervezas francesas, ya que mi despensa se ha quedado a cero. De hecho, esto habría sucedido bastante antes si la musculosa Rodríguez no me hubiese traido esta botella de su breve aunque musculada incursión al País Vasco francés, junto con la famosa cerveza de patos que decidimos ceder a mi compañero de blog, con la que curiosamente comparte procedencia pues ambas se elaboran en la Brasserie du Canardou. Por supuesto, muchísimas gracias a Ana y sus bíceps por este enésimo regalo cervecil.

Como todo lo que produce en esta fábrica, ésta es una cerveza bio, con las que para ser sincero he tenido experiencias bastante malas, y quizá fuese porque detectó mi recelo pero antes siquiera de conseguir quitar la chapa del todo empezaron a salir a borbotones litros de una espuma blanca jabonosa que se extendió por la mesa, y que fue la que, una vez limpiado el desastre, se mantuvo unos minutos sobre el turbio líquido amarillo pajizo. 

Además del trabajo de secar la mesa, esta cerveza me reservaba otra labor también complicada, la de tomar notas, puesto que la simplicidad y la falta de intensidad es la tónica. El olfato detecta una sutil mezcla de malta, limón y naranja, salpicada de especias y suave lúpulo floral, que aunque agradable sugiere que nos vamos a encontrar una cerveza muy ligera. Finalmente es así, pero llegando a un nivel que no creía siquiera posible; todo lo que ofrece es un sabor neutro, con apenas unas pinceladas de malta y cítricos, que termina con un ínfimo toque de lúpulo floral, especia y cítrico, justo para diferenciarla del agua. Falta sabor, falta carbonatación y falta cuerpo, es como un dedo de limonada con tres cubitos de hielo tras 3 días de reposo, con diferencia de lo peor que he probado de este estilo. (y eso que me tomé hace tiempo una Kronenbourg Blanc)

NOTA:

viernes, 20 de abril de 2012

Samuel Smith's Oatmeal Stout

MARCA: Samuel Smith
MODELO: Samuel Smith's Oatmeal Stout
ESTILO: Oatmeal Stout (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Inglaterra

CARACTERÍSTICAS: En la entrada de hoy comentamos por primera vez un tipo de Stout cuyo rasgo característico es tener un cierto porcentaje de avena entre sus ingredientes: las Oatmeal Stout. Y, ¿qué mejor manera de hacerlo que reseñando el mejor referente moderno de este estilo, elaborado por la estupenda cervecera Samuel Smith que se encargó de resucitarlo en la década de los 80 tras su práctica desaparición del panorama cervecil?

Servida en copa se ve negrísima, opaca como las cuentas bancarias de los políticos pero a diferencia de estas (creo) cubierta y protegida por una espesa y cremosa espuma beige oscura. A simple vista ya se intuye calidad, sospecha que se confirma con un intenso aroma, muy dulce, repleto de notas de regaliz negro y no tan prominentes aunque sin esconderse ni un poco malta torrefacta, café, suave cacao y un trasfondo que recuerda algo a vainilla o crema, todo ello adornado con un discreto toque de hierba y especias.

Pese a ser una cerveza de solo 5º de alcohol se presenta verdaderamente consistente, con cuerpo completo, dando una sensación sedosa al pasar por la garganta. Esta solidez sin embargo no distorsiona la suavidad y delicadeza de esta stout, que comienza con dulce malta tostada, sin llegar al torrefacto desde el inicio sino que evoluciona lentamente hasta este, y se van sumando claros matices acaramelados, café solo, y más leve frutas maduras y azúcar moreno. Va surgiendo de forma progresiva un mínimo amargor junto con un igualmente moderado lúpulo herbal a medida que se acerca el final del trago, dejando por fín un regusto algo áspero con notas de café y un suave toque de cacao. Muy compleja, profunda y con un equilibrio sublime, sin duda una de las más logradas de esta marca.

NOTA:



Actualizado por Sir Asf:

CARACTERÍSTICAS: Una de esas cervezas que no se llega a dar la oportunidad de hacerte con ella hasta que encuentras el momento perfecto, y sabes que te has llevado algo genial a casa. Así es esta oatmeal stout.

Su color es negro como el petróleo, opaco y profundo, sobre el que se posa una elegante capa de espuma beix de burbuja grande, muy brumosa y deliciosamente cremosa. Al trasluz se ven brillos rojizos. Su aroma es una bomba de matices, destacando el café, el chocolate, el regaliz y una suave base herbal. Una de esas cervezas que piden insistentemente el trago.

El sabor sigue esa línea. El trago es intenso y ardiente, a la par que sedoso y suave, dejando pasar infinidad de matices coronados por la malta torrefacta, el chocolate, y de nuevo el café, el regaliz y el caramelo. Desemboca en una bocanada amarga muy suave, seguida de un regusto espectacular, con recuerdo de café y cacao.

Toda una delicia de cerveza, espectacular. Lo siguiente va a ser probar a usarla para cocinar torrijas. Tiene que ser un auténtico festival.

NOTA:



jueves, 19 de abril de 2012

Alvinne Morpheus Extra R.A.

MARCA: Alvinne
MODELO: Alvinne Morpheus Extra R.A.
ESTILO: Blonde (7'1% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Ya hablamos un poco de la marca en el comentario a la interesante Alvinne Undressed. De nuevo una cerveza de esta casa, cortesía del bueno de Gabriel, de zombier. La Morpheus Extra la abrimos en una sesión de cine del bueno, en la última visita de Embracing a la capital. Una cerveza curiosa cuanto menos.

Al deschaparla desprende un aroma inicial a champán, lo que ya desde el principio me hizo tener muchas dudas, porque no me gusta especialmente esta bebida y la mayoría de cervezas que he tomado con cierto toque achampañado no me han convencido. No obstante, había que probar. Su color es de un ambar anaranjado no demasiado turbio, aunque sin llegar a ser cristalino. La espuma no se presencia en abundancia, pero es bastante duradera. Su color es de un blanco sedoso. En el caldo a penas se perciben burbujas subiendo a la superficie.

Su aroma es fundamentalmente achampañado, algo cítrico y con toques de levadura y afrutado. También se percibe algo de malta, pero las notas dominantes son las ácidas. En boca me llevé la sorpresa. Su sabor es suave, pero con carácter. Tiene un tono ágrio muy bien conseguido, con levadura, malta y cítrico. Guardando las distancias, me recordó ligeramente al bitter kas. Destaca el toque ácido durante todo el trago, y al rato deja entrever notas de caramelo y malta, para terminar con un final amargo y seco.

Todo apuntaba a que no me iba a gustar pero finalmente me llevé la sorpresa. Resulta ser una cerveza interesante y bastante agradable.

NOTA:

miércoles, 18 de abril de 2012

Black Albert

MARCA: De Struise
MODELO: Black Albert
ESTILO: Russian Imperial Stout (13% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: La cervecera De Struise, en activo desde el 2003 y actualmente establecida en la localidad flamenca de Oost-Vleteren, es una de las fábricas punteras del momento y muchas de las cervezas que elaboran tienen una alta reputación a nivel global, haciendo casi obligatorio el probarlas al menos una vez, si se tiene la oportunidad. Entre ellas estaria sin duda alguna la Imperial Stout que voy a comentar hoy, dedicada al rey Albert II de de Bélgica, cuyo valor reside no sólo en ser una cerveza excelente sino también en servir de base para muchas otras maravillas como Cuvée Delphine, añejada en barrica de Four Roses, o la extensa serie Black Damnation.

Ésta es otra representante más del petróleo cervecil, no hay brillos ni reflejos, solo un color negro insondable delimitado por un dedo de espuma marrón ocre. Al acercar la nariz se lanzan al ataque toneladas de regaliz negro, café solo, cacao y torrefacto, amalgama endulzada por una mezcla de bayas, cerezas negras, grosellas y suave vainilla, que emergen con claridad entre los aromas más oscuros. Los 13º de alcohol también hacen acto de presencia, aunque con mucha discreción, agrupados en torno a un leve toque de lúpulo herbal y tabaco, construyendo un perfume cálido y profundo.

Con el primer sorbo invade la boca una sensación cremosa que da lugar a un potente sabor donde los tostados, en forma de malta abrasada, espresso y regaliz negro, se compensa con dulces notas de cacao, pastel de chocolate y frutas oscuras. A partir de aquí se pueden sacar infinitud de matices distintos, que van variando en relevancia a medida que reposa la cerveza, para al final formar un robusto amargor, inundado de torrefacto, donde el alcohol revela su presencia, firme pero con control, rodeado de especias picantes, vainilla, ahumados y hierba. Tras este recital de complejidad y equilibrio deja un regusto que permite seguir deleitandose durante un largo rato con esta exquisita cerveza, lo que se agradece porque en pocas ocasiones se puede probar una Imperial Stout tan completa como esta.

NOTA:

lunes, 16 de abril de 2012

't IJ Columbus

MARCA: 't IJ
MODELO: 't IJ Columbus
ESTILO: Blonde (9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: En la orilla del IJ, río plagado de barcos y casas flotantes que envuelve la bella ciudad de Amsterdam, fue fundada en 1983 la cervecera 't IJ, y aunque dos años más tarde se trasladó sigue manteniendo su nombre. El artífice de su nacimiento fue Kaspar Peterson, conocido antes de esta actividad por ser quien escribió varias de las letras del grupo holandés Drukwerk, y en la actualidad sigue siendo el maestro cervecero de esta fábrica, responsable de la elaboración de 6 cervezas fijas, todas ellas decoradas con un avestruz en su etiqueta, y 4 más de temporada. Ésta concretamente es de las fijas, y llegó a nuestras manos gracias a la generosidad de Cervezas Especiales, quienes han vuelto a sorprendernos en el 2012 con este detallazo que aprovecho para agradecerles nuevamente.

Si ya el diseño de la botella es muy bueno, acompañada de la cerveza recién servida da una imagen que serviría para un anuncio, con una espuma grisácea extremadamente cremosa y compacta, que se adhiere con fuerza al vidrio, coronando un líquido naranja brillante, donde las turbulencias de burbujas y sedimentos sugieren una actividad imparable. Al olfato es inmejorable, se reparten el territorio equitativamente entre la malta, dulce, frutal y algo acaramelada, con el lúpulo Columbus, (supongo que es una single-hop) que aporta intensas notas de cítricos, albaricoque y frutas tropicales, a lo que hay que sumar también un suave y agradable recuerdo de levaduras.

Con el primer sorbo se nota como los cítricos pierden algo de fuerza, aunque siguen presentes, en detrimento de la malta y frutas dulces como melocotón, piña madura o fruta de la pasión. Es, no obstante, una tregua temporal puesto que en seguida vuelve la acidez en forma de naranja y limón, esta vez respaldada por un fuerte picante y un punto firme de alcohol, que acaba contruyendo un amargor robusto, donde se mezcla con más frutas maduras, lúpulo herbal y levadura. Es una cerveza fantástica, sorprendentemente refrescante y amena para su graduación, e incluso mejora a medida que va reposando, cuando se van relajando la fuerza del lúpulo y las especias pero sin ceder un ápice de carácter.

NOTA:

jueves, 12 de abril de 2012

Empirismo Cervecil nº1

El otro día recibí la repentina visita del compañero de blog Embracing, que aparecía por Madrid para destruir a las tortugas gigantes que estaban desolando la ciudad, y para recibir las buenas de que va a poder trabajar donde quiere. Por supuesto vino con un fardo lleno de cervezas, entre las que se encontraban estas tres Weltenburger Kloster Anno 1050.

Todo consistía en un experimento. Esas tres cervezas habían sido sometidas a distintas condiciones y habían sido identificadas. En la cata que íbamos a llevar a cabo, las marcas de identificación estarían tapadas, de manera que no sabríamos cuál era cuál. Para más misterio, yo no sabía en qué habían consistido esos distintos tratamientos de las cervezas.

Servimos las tres, que tenían un aspecto prácticamente idéntico en cuanto a color y espuma. No obstante la carbonatación de la primera era de burbuja fina y en mayor cantidad; la tercera tenía menos carbonatación y presencia de algunas burbujas más gruesas; y la segunda se debatía entre las anteriores.

Encontramos la cerveza nº 2 la mejor de las tres en cuanto a todo lo demás. El aroma era floral, herbal y maltoso, muy intenso. La número 1 era menos intensa, pero seguía manteniendo matices interesantes. Y la tercera era la que menos detalles mostraba, quedando algo más plana y sin demasiado fuerza. Las tres tenían buena presencia de cereal, lúpulo y cierto toque meloso y acaramelado.

En boca de nuevo ocurría lo mismo. La segunda era la más intensa, la primera se dejaba ver más ácida y la tercera no estaba mal, pero era sin lugar a dudas la de menor intensidad en sabor.

Con este balance procedimos a desenmascarar las cervezas y comprobar por qué proceso había pasado cada una. Las tres habían sido compradas a la vez y tenían la misma fecha de vencimiento:
- La cerveza 1, L. Había sido sometida a exposición a la luz solar constante 8 horas al dia.
- La cerveza 2, O. Había sido almacenada correctamente, en condiciones apropiadas.
- La cerveza 3, P. Había sido almacenada boca abajo durante un mes.

Las conclusiones son claras: cuanto mayor cuidado se tenga en el almacenamiento de la cerveza, mejor calidad tendrá esta a la hora de ser servida. Seguiremos con este tipo de experimentos en próximas entregas. ¡Haya salud!

De Dolle Special Extra Export Stout

MARCA: De Dolle
MODELO: De Dolle Special Extra Export Stout
ESTILO: Export Stout (9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Por el momento solo he comentado dos de las cervezas de De Dolle, las cuales me parecieron de una calidad excepcional, más o menos la misma sensación que me produjeron un par de botellas más de la marca que he probado aunque sin comentarlas aquí, Arabier y Oerbier. Sabiendo lo bien que hacen las cosas en esta compañía, sumado al vicio que tengo por las cervezas oscuras, tenía la certeza de que iba a disfrutar mucho de esta Stout belga, motivo por el cual la puse entre las primeras de mi lista de prioridades, dispuesto a agenciarmela a la más mínima oportunidad.

Esta oportunidad surgió con nuestro pedido de fin de año a Zombier, y desde entonces ha estado en mi trastero hasta que encontré el momento propicio para dedicarle un rato. Tal y como se puede ver en la fotografía la cremosa espuma, más marrón que beige, tiene una densidad tal que forma montículos en la superficie, lo que le permite guardar con celo el líquido teñido de un negro impenetrable. Acorde con lo esperable en el estilo, el mando del aroma lo lleva malta torrefacta y café, acompañados por intensas notas de cacao y regaliz, y más suaves frutas oscuras del tipo de bayas o ciruelas. No obstante se nota la mano belga en los claros recuerdos de levadura de este país que se infiltran en el tenue perfume herbal que aporta el lúpulo.

Su aspecto inmejorable es un fuerte reclamo para dar el primer sorbo, y al hacerlo la boca se ve invadida por un líquido oleoso, otra pista más del origen de esta cerveza, que deja a su paso un sabor verdaderamente intenso, ya desde el principio con mucho énfasis en regaliz negro, torrefactos y espresso, dejando en un segundo plano chocolate, frutos secos, ciruelas, uva negra y un suave recuerdo levaduroso. En sus últimos segundos de vida forma un amargor largo y potente donde abunda el cacao y el regaliz negro, con un medido toque de alcohol y hierba, tras el cual queda un firme regusto ahumado que desaparece muy poco a poco, como broche perfecto a una cerveza cálida y contundente. Otra prueba más de maestría de esta fábrica, capaces de destacar en cualquier estilo al que se dediquen.


NOTA:

miércoles, 4 de abril de 2012

Polonia

Es evidente que la oleada de cervezas polacas que invadió Hipos a lo largo del mes pasado no fue casual, sino la consecuencia previsible de una semana de vacaciones en este país con algunas de mis compañeras (o ya ex-compañeras) de Universidad. Elegimos este destino con un amplio consenso tanto por su interés turístico como por sus bajos precios, muy adecuados para nuestro bolsillo de estudiantes, y en mi caso también influyó el gran aprecio que tengo por el Este de Europa y su gastronomía, que me hace salivar solo con pensar en ella.

Repartimos los 8 días que duró el viaje entre Cracovia y Varsovia, con la casi obligatoria excursión de un día de duración desde la primera hasta los campos de concentración y exterminio cercanos a Auschwitz, tan sobrecogedores como cabría esperar. Sorprende el contraste entre las dos ciudades: Cracovia resulta encantadora, con su casco histórico perfectamente conservado, de aire algo medieval, y sus calles llenas de gente la hacen cálida y acogedora, muy similar a cualquier ciudad alemana; por su parte Varsovia tiene otro ambiente, es fría, sobria, de calles monstruosamente grandes, por donde circulan a toda velocidad cientos de personas, y parques de dimensiones titánicas, y aunque no por ello pierde encanto sí que es cierto que es otro mundo, parece "menos europea y más rusa", si se entiende lo que quiero decir.
Enlace
En cuanto al tema de la cerveza en Polonia, tiene sus luces y sus sombras, y con alguna diferencia me recuerda bastante a lo que experimenté en Rumanía. Los supermercados y pequeñas tiendas de bebidas están abarrotados de marcas polacas como Żywiec, Warka, Królewskie, Żubr, Tyskie, Okocim, Dębowe, Wojak, Harnas, Lech, Tatra, etc, y en casi cualquiera que entres puedes encontrar más de una veintena de botellas distintas, además a precios que pueden variar entre 2'5 y 4 złoty la botella de medio litro, lo que viene a ser 0'62 - 1 euro aproximadamente. (1 euro = 4 złoty) La parte mala es que la amplia mayoría son euro-lager producidas por Heineken o SAB-Miller, aunque afortunadamente otros estilos, sobretodo Bock y Porter, parece que van aumentando su cuota de mercado, e incluso en algunas ocasiones es posible toparse con varias botellas de la marca Ciechan, supuestamente artesanal. Así pues, para comprar productos de microcerveceras polacas no hay más remedio que recurrir a las escasísimas tiendas especializadas, donde dichas cervezas suelen rondar los 5 złoty.

Este contexto de hegemonía de las macrocerveceras, que realmente es aplicable a la mayor parte del Este de Europa, puede ser algo frustrante, pero no es razón para desanimarse puesto que incluso con estas marcas (la mayoría bastante decentes y alguna excepcional, como Żywiec Porter) es posible sumergirse en la cultura cervecera polaca experimentando con sus mezclas tradicionales: piwo z sokiem, cóctel de cerveza con zumo de frutas, y la para mí más interesante piwo grzane, una combinación de cerveza caliente con miel, clavo y canela.

De todas maneras, soy consciente de que este tipo de costumbres tienen bastantes detractores, pero ni siquiera ellos tienen por qué conformarse con beber lager simplonas si no encuentran marcas artesanales puesto que hay un número considerable de brewpubs diseminados por el país que elaboran cerveza de razonable calidad, o al menos este era el caso del de la cadena Bierhalle en el que estuve en Varsovia, donde por 8 złoty me pude tomar una jarra de Marcowe, una Märzen que me dejó muy satisfecho. En el caso de que este plan tampoco les convenza, recomiendo no complicarse la vida y beber Żubrówka, que también está muy rico.

Así termino el breve resumen del ámbito cervecil de mis vacaciones. Si aún queda alguien que no está convencido para ir a Polonia, he de decir que en realidad el tema de la cerveza casi es lo de menos: solo la extraordinaria belleza del país ya sería motivo suficiente para visitarlo, si a eso se le suma su exquisita gastronomía el viaje se convierte en una obligación.

lunes, 2 de abril de 2012

Guineu Riner

MARCA: Guineu
MODELO: Guineu Riner
ESTILO: American Pale Ale (2'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Una de las Guineu más reputadas, junto con la exquisita Montserrat, es Riner, una Pale Ale de estilo americano con una graduación alcohólica sorprendentemente baja, inferior al 3%. Probablemente fue este bajo contenido de alcohol el que provocó que se pusiese en boca de muchos al coronarse durante unas semanas como la mejor cerveza de la categoría "Low Alcohol" de Ratebeer, hecho al que se le puede dar más o menos importancia pero que yo creo que siempre es algo a considerar.

No son pocas las veces que he tomado esta cerveza, la última de barril durante la entrega de premios del concurso de Homebrewing de Líquidos y Lupulus, y siempre me ha parecido estupenda, así que me enfrenté a esta botella que me regalaron de Cervezalandia sin ningún miedo. Es de color amarillo pajizo, turbia, con una espuma nacarada cuyo volumen no cesa de crecer por el imparable flujo de burbujas que la alimentan, consiguiendo escapar por el cuello de la botella repetidas veces. Es tremendamente aromática, y mediante el olfato queda clara su inspiración estadounidense al presentarse como una compacta combinación de limón y pomelo con hierba y pino, algo resinosa y con un toque de especia, sobre una base que recuerda a uva blanca y manzana, sugiriendo así una importante carga de Cascade y/o Centennial. (no me atrevo a concretar más, hasta tanto no llego)

En boca resulta tan refrescante como se pueda imaginar e incluso un poco más, y sin embargo, pese a su mínimo contenido alcohólico, tampoco se puede decir que le falte consistencia ni sabor. Comienza con un breve dulzor, donde se distinguen uva blanca y manzana, que en seguida abre paso a la acidez cítrica y el amargor herbal resinoso del lúpulo. Al principio es más extrema, siendo los cítricos muy prominentes, pero en cuanto reposa se modera un poco y ofrece una mayor complejidad, aunque para ser sincero no sabría decir qué etapa me gusta más, ambas son muy interesantes. Cómo no, el final es muy lupulado, con intensas notas de pomelo y limón, trazas de manzana verde y una fuerte presencia de especias picantes, que a su paso convierten la boca en un erial, ansiosa por otro trago que la atrapa en un círculo vicioso de cerveza y sequedad. Una cerveza realmente buena como resultado de una propuesta original y algo arriesgada, en mi opinión de lo mejorcito de la Península.

NOTA: