martes, 30 de diciembre de 2008

La Ronda #7: Brindando con cerveza

Séptimo turno ya de La Ronda, y aprovechando las fechas Pivní Filosof nos propone el siguiente tema:

¿Qué cerveza o cervezas acompañarán su cena y/o almuerzo navideño? Sería buenísimo si lo ilustran con fotos. (además de contarnos la reacción de los parientes presentes.)


El otro día comentaba con Sir Asf la sequía cervecil que estaba sufriendo estás fiestas, cosa que según parece también le está sucediendo a él, y es que una de las grandes desventajas de ser estudiante (bah, realmente no es que haya muchas más, es un periodo de la vida bastante apacible) es que las vacaciones de Navidad pasan a ser semanas de estudio intensivas. Es por esto que no tuve tiempo para buscarme una cerveza en condiciones para la cena de Nochebuena, cosa por otra parte difícil puesto que habría que encontrar algún estilo que acompañe bien a los sabrosísimos cardos con bacalao que prepara cada año mi abuela, y sin eclipsarlos ni un ápice porque, y prometo que no exagero, son una delicia que no tiene nada que envidiar a los restaurantes de alta categoría. El plato, por cierto, es habitual del norte de Aragón, donde se suele tomar esa noche en gran parte de los hogares, e incluso se hacen concursos.

Así pues, sin demasiado tiempo, al final opté por coger la que más me apeteciese del supermercado de debajo de mi casa, y ya que no me iba a atrever a acompañar el plato protagonista de la noche con ella, elegí una suave y refrescante para tomar ya fuese con el entrante, una rica ensalada de escarola y cardo crudo con vinagre de Módena, o después del atracón, sustituyendo al cava: una Franziskaner Hefe-Weiβbier Dunkel que, la verdad, me supo a gloria. Quizá habría preferido alguna más especial, a la que no estuviese tan acostumbrado, pero me temo tampoco tengo mucho derecho a lamentarme pues según me ha comentado mi compañero de blog, él tuvo peor suerte y no pudo acompañar su cena con ninguna cerveza, aunque lo compensó al día siguiente con una Leffe Blonde.

No obstante, esta limitación a la hora de degustar cervezas no va a ser, espero, la tónica de estas Navidades. Sin ir más lejos, el Lunes nos reunimos Sir Asf y yo en Zaragoza para degustar el detalle que nos llegó por cortesía de Damm S.A, una botella de Damm Reserva 1876 Navidad 2008, una maravilla tanto en presentación como en contenido que muy bien reseña el amigo Andrés de Culturilla Cervecera, y que por supuesto en Hipos Urinatum haremos lo propio.

Además de esto, la del 31 también tiene que ser una noche excepcional, y para ello es casi obligatorio regarla con una cerveza excepcional, o al menos con una novedad que despierte un interés considerable. Yo tengo pensado hacerlo con Tripel Karmeliet en su formato de 75cl, una de esas cervezas que cuya reputación les precede, y que pese a su dulzor se ha convertido rapidísimamente en una de mis favoritas. También puedo decir, sin miedo a equivocarme, que Sir Asf se dedicará casi exclusivamente a las rusas Baltika, concretamente los modelos 4 y 8, tostada y Weiβbier respectivamente, que sin ser maravillosas son más que disfrutables.

Sin nada más que añadir, solo queda desear un feliz año nuevo a Amantes de la Cebada, los compañeros de Buena Cerveza, Iker de Cervecerías de España, cotoya, Chela, L' otru, GALGUERA, Lúpulo Feroz y Beat Xavi de la Compañía Asturiana de Amigos de la Cerveza, Andrés de Culturilla Cervecera, Delirium de De Cervezas y Otras Cosas, fivixx de Etiquetas de Cerveza, Manzapivo de La Cervecería de Neomanza (y enhorabuena por el nuevo diseño), todos la Logia Cervecera, RJ de Lúpulo y Cereales (espero su resurrección), Sheyk, elgolforastitas, 100% Malta y Con y para la cerveza de Malta Nostrum, Max, el célebre Pivní Filosof y VdeAlmeida de Ruivas, Louras e Morenas. A todos vosotros, y a los que me haya olvidado... ¡salud!



domingo, 28 de diciembre de 2008

Damm Inedit

MARCA: Damm
MODELO: Damm Inedit
ESTILO: Witbier (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Conseguí este nuevo lanzamiento de la cervecera Damm, gracias al amigo Mayel, habitante del pirenaico pueblo de Arasán, al que se la dieron en la planta embotelladora de aguas Veri donde trabaja. Nos la presentan como una auténtica revolución dentro de la gastronomía, al ser, según ellos mismos dicen, la primera cerveza capaz de acompañar de acompañar prácticamente cualquier plato... cosa que, ciertamente, dista bastante de la realidad, puesto que Damm Inedit es simple y llanamente una Witbier, estilo que comparte con una lista interminable de marcas, y que no son, ni mucho menos, las únicas capaces de acompañar satisfactoriamente una comida.

Pese a este patinazo, lo cierto es que Damm merece un reconocimiento tanto por arriesgarse al poner a la venta este producto, puesto que no son muchas las cerveceras españolas que se atreven a comercializar otra cosa aparte de Lager, como por el resultado, bastante notable. En Inedit encontraremos como base las propiedades clásicas del estilo, líquido de color amarillo apagado, mate, muy turbio, coronado por dos dedos de espuma blanca, donde se evidencia a simple vista una carbonatación considerable. Sin embargo, ya al olfato se aprecia una complejidad destacable, con un aroma dulce y muy afrutado, donde el protagonismo pertenece indiscutiblemente al cilantró, acompañado por una caracterización intensa a naranja, muy refrescante y agradable.

Por si fuese poco, el sabor tampoco está nada mal, su cuerpo ligero y suave va directo al paladar, donde aparece una ligera acidez aportada por el cilantró y la naranja, que serán también las principales notas que componen el trago, junto con un levísimo amargor que hace presencia casi exclusivamente en el largo regusto y los matices florales y especiados que completan las propiedades de esta cerveza. Por mi parte, no tengo mucho que objetar, me ha parecido bien equilibrada y muy cuidada, tanto la presentación como la bebida en sí. Esperemos que más empresas se animen a hacer cosas como esta y podamos disfrutar de un mercado cervecero español con una mayor diversidad.

NOTA:

martes, 23 de diciembre de 2008

Baltika (Балтика) 7 Export Lager

MARCA: Baltika (Балтика)
MODELO: Baltika (Балтика) 7 Export Lager
ESTILO: Dortmunder (5'4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Rusia

CARACTERÍSTICAS: Acudí a mi tienda habitual en busca de dos modelos comercializados por esta cervecera de Europa Oriental, #6 y #8, Porter y Weiβbier respectivamente, a los que tengo ganas desde hace un tiempo, por curiosidad más que otra cosa. Por desgracia, no pude encontrarlos, así que opté finalmente por llevarme esta lager estilo Dortmunder, para relajarme tras una laaaaaarga tarde de estudio.

Ya desde un principio no me pareció nada espectacular, típica cerveza muy filtrada, de color amarillo/dorado muy brillante, que al servirla genera un par de dedos de espuma blanquísima que se van casi igual de rápido que llegan. Sin embargo, tampoco me dio una mala impresión, seguramente debido a su aroma, donde la presencia de lúpulos herbales, combinados con el suave olor a malta, levemente dulce, recordaban a las Pilsener, dándole así cierto interés.

Al gusto, lo esperado, comparte la ligereza en el trago, carbonatación escasa con una breve efervescencia, el poco intenso sabor a malta, quizá maiz, un dulzor medio de fondo, y agradables matices herbales que adornan un poco, pero que no van más allá. El sabor no se queda mucho rato en la boca, con un final semiamargo que asciende por la garganta hasta las fosas nasales, para terminar de forma rotundamente seca. No creo que vaya a entusiasmar a nadie, incluso puede resultar algo aguada, pero me ha parecido bastante refrescante, y en absoluto desagradable... se deja beber, vamos.

NOTA:

martes, 16 de diciembre de 2008

Gordon Finest Platinum

MARCA: Gordon
MODELO: Gordon Finest Platinum
ESTILO: Ale Dorada Fuerte (12% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Fruto de un intercambio cervecil con el compañero de blog Embracing, llega hasta mí la Gordon Finest Platinum, una botella de alta fermentación que a simple vista hace las delicias de todo ser fascinable, es decir, yo.


De John Martin, uno de los cerveceros más peculiares de Bélgica, llega esta cerveza navideña. Con una botella negra achampañada y avisando su 12% de alcohol, ya desde el principio entra por los ojos. Desde que la tuve entre manos estuve deseando probarla, así que decidí compartirla con mis compañeros de piso una noche de celebración.

Es una cerveza rubia que tras descorcharla (viene, por supuesto, con su corcho y su funda de champán) despide un aroma metálico y fuerte. Su sabor es ya desde el principio alcohólico, algo picante y con un amargor bastante ácido. A lo largo de la cata se puede apreciar el leve sabor maltoso, muy apagado por el fuerte aroma a alcohol. El final del trago tiene aún más presencia alcohólica, que junto a un amargor algo seco dejan una sensación que me recordó bastante a la que deja beber mucho champán.
Es cuestión de gustos, el champán no es una de mis bebidas predilectas, de hecho nunca lo bebo, no me gusta su sabor. En navidad me toca brindar con vino, cerveza o mosto. Por lo cual, quizás las ganas que tenia de beber esta cerveza se vieron frenadas al notar este sabor, al igual que al encontrarme tan sólo alcohol y más alcohol.

Sin duda alguna, una cerveza hecha para emborracharse en una fecha festiva sin importar el sabor. Esto se deduce por las dos cosas que me llamaron la atención: la presentación exquisita de la botella, y la concentración en alcohol de la misma. Una pena.

NOTA:

Kasteelbier Triple

MARCA: Kasteelbier

MODELO: Kasteelbier Triple
ESTILO: Tripel (11% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: La historia de esta cerveza comienza en 1075, cuando Robrecht de Fries, Conde de Flandes, construyó una fortaleza sobre las ruinas de un monasterio habitado por monjes ingleses. Actualmente las bodegas medievales de esta fortaleza forman parte del castillo de Ingelmunster, reconstruído en 1736.
En esta época, los castillos ya no tenían función de fortaleza, pero eran lugares de encuentro para las familias de la nobleza, que tenían la costumbre de guardar en sus bodegas botellas de cerveza de segunda fermentación y vinos de excelente calidad para degustar con los amigos.

Cuando la cervecería Van Honsebrouck compró el castillo de Ingelmunster en 1986, no sólo tuvo la idea de restaurar el edificio, sino también la de aprovechar la vieja costumbre de utilizar las bodegas medievales para madurar una cerveza oscura muy fuerte. Así crearon en 1989 la Kasteelbier (Cerveza de Castillo), una cerveza negra con aromas sorprendentes (que evolucionan con los años). Todas las botellas de Kasteelbier pasan por las bodegas del castillo, donde maduran seis meses como mínimo antes de salir a la venta.

Una dorada y brillante ale, de espuma blanca y no demasiado abundante, que alcanza elegantemente los 11 grados de contenido alcohólico. Aunque presente en el aroma y el trago, no llega a empañar sus matices, que se presentan con intensidad. En aroma es afrutada, maltosa y con toque de levadura.

En cuerpo no destaca en su comienzo, pero al rato se hace fuerte, aunque no tanto como la recordaba. Su sabor se debate entre la malta levemente tostada, las frutas en almibar, notas florales, caramelo y lúpulo en menor medida. En su final es algo herbal, aunque no deja de lado los matices anteriormente citados.

La recordaba mucho más interesante, aunque no deja de ser una buena cerveza. La antigua fotografía me daba escalofríos, por fin he podido renovarla en condiciones.

NOTA:




CARACTERÍSTICAS: En el reciente viaje que hice a Madrid mi compañero bloguil, que me acogió en su domicilio, me recibió con un par de botellas de esta marca, con la intención de renovar las espantosas fotografías con las que ilustrabamos nuestra reseña y, ya de paso, comprobar si nuestra opinión respecto a esta cerveza se mantenía, así que en cuanto tuvimos un momento nos pusimos manos a la obra. Huelga decir que las fotografías las hizo Sir Asf, yo hasta tanto no llego.


Es una belga de estilo Tripel algo fuera de lo habitual, ya llama la atención de primeras sus 11º de alcohol, que se notarán al olfato aunque no excesivamente, en un aroma maltoso y afrutado por igual, donde destaca el ligero toque a plátano, aderezado por especias. Visualmente, es espectacular, de color amarillo muy intenso, brillante, coronado por espuma blanca, aunque no demasiada, de aspecto cremoso. No obstante, lo que más me sorprendió fue ese torrente de burbujas que suben a la superficie, distribuidas por toda la copa, que dan una buenísima primera impresión.


No es una fácil de beber, el trago es agresivo, el dulzor propio de las Tripel se nivela con un amargor bastante fuerte, que gana aún más presencia al final del trago, y con la predecible nota del alcohol, pese a que esta es más suave de lo que cabría esperar y está bien controlada. Se puede apreciar, al igual que en el olor, malta, algo de alcohol, especias picantes y fruta, la última con un protagonismo considerablemente menor y una tendencia cítrica que antes no era tan evidente. Este sabor es muy duradero, con un regusto amargo alcohólico que lo mantiene largo tiempo en la boca, haciendo de esta una cerveza un poco dura pero satisfactoria, no excepcional aunque de todas formas interesante. La primera vez que la probé, también invitado por Sir Asf, me gustó mucho más, probablemente mi poca experiencia de entonces me llevó a valorarla mucho mejor de lo que creo que se merece.


NOTA:

jueves, 11 de diciembre de 2008

Dominus Triple

MARCA: Dominus
MODELO: Dominus Triple
ESTILO: Abbey Tripel (8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: El maestro cervecero inglés John Martin abandonó su tierra natal en 1909 para establecerse en Amberes (Bélgica). Una vez allí, fue responsable de importar la irlandesa Guiness a Europa, para empezar a elaborar sus propias cervezas años después con Gordon Scotch Ale, a las que seguirían Timmerman's, Bulldog, etc

Dominus Triple es una de sus últimas creaciones, una Ale de abadía con una bonita presentación en botella de 75 cl, y con un excelente aspecto una vez servida. Su color es marrón ocre, anaranjado, y produce una espuma blanca y abundante, hacia la que se dirigen a toda velocidad miles de burbujas desde el fondo de la copa durante el largo rato que dura dicha espuma. Al olfato recuerda algo a La Trappe Quadrupel por su dulzor, aunque en este caso la malta está camuflada por un intensísimo olor frutal, a melocotón o albaricoque, especiado, que recuerda un poco a canela. Curiosamente, se aprecia alcohol en el aroma, mientras este matiz desaparece casi por completo en el sabor.

El gusto sigue en la misma línea, muy potente y afrutado, a melocotón, ciruelas y pasas, lo que hace evocar a un vino moscatel, reforzada esta comparación por el muy leve amargor, que se percibe casi únicamente en el regusto. Cada trago parece eterno, se siguen notando los diferentes sabores muchos segundos después de haber tragado la bebida, haciendose más ligeros y delicados poco a poco. Muy satisfecho quedo con esta compra, lo que me anima a hacerme con la otra variedad, Dominus Doble, esperando que sea de una calidad similar.

NOTA:

viernes, 5 de diciembre de 2008

Birra Moretti

MARCA: Birra Moretti
MODELO: Birra Moretti
ESTILO: Pale Lager (4'6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Italia

CARACTERÍSTICAS: Lo primero que llama la atención al ver una botella de Birra Moretti es la etiqueta, en la que aparece un caballero de bigote señorial, vistiendo un traje verde típico de los años 30 mientras degusta una jarra de cerveza. Este logotipo no se añadió hasta 1942, cuando el comandante Leo Menazze Moretti, descendiente del fundador de la cervecera Leo Moretti, vio a ese hombre en una mesa del restaurante Boschetti en Udine (Friuli) y pensó que representaba el carácter de Birra Moretti: genuína, tradicional y auténtica. Le pidió permiso para fotografiarle, este se lo concedió, y cuando le preguntó qué quería como pago, el caballero respondió "Cal mi dedi di bevi, mi baste", que en dialecto friuliano significa "Un vaso de lo que estoy bebiendo, es suficiente para mí"

Esta curiosa historia es la carta de presentación de una rica cerveza que ciertamente se define por esos tres adjetivos que aparecieron en la cabeza del comandante al ver al caballero de verde. Es de color brillante, dorado, con una espuma bastante abundante y duradera que da esa imagen clásica, el aspecto idóneo para una lager. El aroma sorprende algo, es más esperable esa neutralidad habitual de las cervezas mayoritarias, sobretodo teniendo en cuenta que la cervecera es en la actualidad propiedad de Heineken, pero sin embargo se percibe un olor intenso y fresco, a malta, dulce y con el delicado toque herbal del lúpulo.

A mí, notar matices herbales me sugestiona positivamente, así que tomé el primer trago bastante animado, y me encontré una buena cerveza, de cuerpo ligero eso sí, pero con un amargor muy medido, haciéndola de fácil beber y muy agradable para una noche tranquila. El sabor de la malta, moldeado por el gusto ligeramente herbal que inunda los carrillos, termina desembocando en un final suave y también herbal, de amargor ligero, donde el lúpulo está muy presente. Definitivamente, no es la octava maravilla, pero no tendría inconveniente en beberla más habitualmente.

NOTA: